Como criterio de actuación, más que complejos conocimientos morales, basta con crecer eligiendo la opción más bella de las posibles, en cada situación. Y, como dice el poeta, ‘la belleza es verdad, y la verdad belleza; basta con que sepas esto para que puedas vivir bien’. Este es el estilo que Cristo nos enseña. Por eso mismo los hombres matamos a Cristo porque no soportábamos tanta belleza ni justicia en una persona (además, así lo profetizó Platón en La República).