Se exponen algunas consideraciones acerca del hecho de ponerse de rodillas. Puede ser un gesto tan amoroso que llegue a resultar impúdico. El caso de Foucould, el de Etty Hillesum son buenos ejemplos. \nDedicar todos los días un momento a arrodillarse y buscar en esa intimidad al Dios que habita misteriosamente en nosotros.