No tener miedo al silencio y a la inactividad; plantearnos objetivos y crecimientos humanos, culturales, espirituales para las vacaciones que nos permitan servir mejor al Reino; hacer todas las elecciones en función de lo que esperan nuestros amores… son algunas claves que nos permiten vivir según Cristo las vacaciones, los fines de semana y los momentos de descanso.