Madres y fe

Entrevista a José Pedro Manglano en Alba\r\n\r\n\r\n

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  • Libros publicados que tengan relación con la educación religiosa de los niños
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\r\nSi te refieres a los publicados por mí, pondría: El libro de la misa, El libro de la confesión, 22 maneras de caerse bien, la colección Orar con… -editorial Desclée de Brouwer-.\r\n

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  • ¿ Cómo influye el papel de la madre en la educación religiosa de los hijos?
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\r\nTodos tenemos la experiencia de que la madre influye siempre y en todos los aspectos. Por vía positiva o por vía negativa, pero siempre y en todo. Algunos estudios afirman que ya durante el embarazo la madre transmite al niño. Pienso que lo que transmite es, fundamentalmente, unas actitudes, esto es, una forma de relacionarse con la realidad, con el mundo, con los demás, consigo mismo. Esto ya es educación religiosa.\r\n

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  • ¿En qué forma influye en esa formación la confianza del hijo hacia la madre?
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\r\nParafraseando a San Pablo, podríamos decir que toda maternidad es participación de la maternidad de Dios. Por lo tanto, la experiencia del amor recibido de la madre debería ser una manifestación del amor incondicional y absoluto de Dios a uno mismo, un buen modo de introducirse en el misterio de Dios.\r\n

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  • ¿En qué momento se deben empezar a introducir los conocimientos y creencias religiosas en la vida del niño?
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\r\nSan Pedro, en una de sus cartas, pone una imagen formidable que tiene alguna relación con lo que me preguntas. Él anima a que deseemos la leche del espíritu como el niño recién nacido ansía la leche materna. A la Iglesia tenemos que nacer como el niño recién nacido, recibiendo los primeros alimentos del espíritu desde el primer momento, hechos vida, adecuados a la edad y circunstancias. Los padres transmiten la vida del espíritu junto a la vida biológica; no a partir de un momento determinado, como si se tratase de una instrucción distinta al vivir; transmiten una vida humana, una vida que se comprende de un modo determinado, de un modo cristiano. No tiene un momento distinto ni distinguible la transmisión del carácter religioso de la vida y la transmisión de la vida misma.\r\n

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  • ¿Debe ser algo natural, que influya en él al ver el ejemplo de la madre y el padre o debe ser complementado con una formación, digamos, de carácter teórico?
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\r\nDecía Saint Exupery: dame la razón que quieras, que yo te encontraré sin mucha dificultad una razón contraria; dame un espíritu, que eso es lo que busco y me convencerá. Así ocurre con la religión. Lo decisivo, lo que busca un hijo, no son razones sino un espíritu, una forma de comprender la totalidad de la existencia.\r\nDe todas maneras, puesto que somos racionales, es importante que la formación intelectual vaya acompañada de los elementos teóricos correspondientes, que ayuden a comprender la coherencia de lo recibido con la cabeza.\r\n

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  • ¿Qué hace que un niño se aleje de la educación religiosa que ha intentado darle su madre?
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\r\nCuando se deja de ser niño, la persona necesita autoafirmarse, y eso se hace –en primer lugar- diferenciándose de los padres. Acompañarle en esos momentos en que tiene que hacer suya la fe, para que se la apropie como algo suyo, es algo que no obedece a estrategias. El cariño dicta en cada ocasión el modo de actuar.\r\nQuizá lo que más puede despertar rechazo a la religión transmitida por los padres sea la falta de coherencia, es decir: si una madre transmite una religión no vivida, solo afirmada o reducida a unas prácticas religiosas que no informan la vida entera… entonces es muy probable que la sana rebeldía del joven la rechace.\r\n

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  • ¿Cómo se puede evitar ese alejamiento?
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\r\nSi se lo preguntásemos a Santa Mónica podemos imaginar lo que nos diría. La oración es el arma más poderosa que tiene una madre en sus manos; además, al orar ante Dios aprenderá de él la ciencia de la paciencia divina, que no tiene el sentido negativo de la paciencia humana, sino que es enteramente positiva: Dios es fiel a sus criaturas, y sigue confiando en cada una de ellas como si fuese la primera vez… a pesar de los pesares.\r\n

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  • ¿Cómo se debe complementar la educación religiosa de la madre con el colegio?
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\r\nEs una cuestión fundamental. La elección del colegio es una elección bastante determinante para el niño. La madre deberá complementar, no obstante, lo que en cada ocasión vea que no va bien\r\n

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  • .¿Qué problemas se pueden plantear en la formación de un hijo cuando la formación religiosa que recibe en el colegio y en casa son totalmente opuestas? Por ejemplo, si en el colegio le enseñan a rezar, hablar con Dios e ir a misa los domingos y en casa le dicen que eso no tiene importancia, que son tonterías de curas?
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\r\nEsta sería una buena manera de desconcertar al niño y hacerle crecer en un escepticismo insano. El niño necesita crecer en un ambiente que le dé seguridad. El niño tienen derecho a que su madre le proteja, a que los educadores vayan de acuerdo y se aclaren en lo que le transmiten. Sembrarle desconfianza ante ‘los buenos’ sería un error; o mejor, un delito.\r\n

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  • ¿Y en el caso contrario, sin en casa le ofrecen una correcta educación religiosa y en el colegio desprecian esas enseñanzas?
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\r\nEs más fácil que confíe en su madre que en el colegio. La madre gana la batalla.\r\n

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  • ¿Qué recomendaría, con carácter general, a una madre que quiera ofrecer una adecuada y cristina formación religiosa a su hijo, desde su más tierna infancia?
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\r\nPerdona que lo diga así, pero me parece claro: que trate de ser santa ella. Una buena hija de Dios. Si toma clases particulares de maternidad de Dios y de María, irá bien encaminada. Seguro. Esas clases se reciben muy bien, por ejemplo, pasando cinco minutos cada día junto al sagrario, charlando con Él de los hijos y de su modo de ser madre.