\r\n\r\nMISAL DE NOVIEMBRE DE 2014\r\n

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SÁBADO 1

\r\n\r\nTodos los Santos\r\n\r\nSantos: San Salomón de Bretaña, laico. Beato Teodoro Romza, mártir.\r\n\r\nVísperas II de hoy: Todo propio Tomo IV: pp. 1477 y 1492. Para los fieles: pp. 1014 y 1019. Edición popular: pp. 511, 512 y 30. Solemnidad (Blanco)\r\n\r\nSEREMOS COMO ÉL\r\n\r\nAp 7, 2-4. 9-14; 1 Jn 3, 1-3; Mt 5, 1-12\r\n\r\nLa Esperanza cristiana no es una meta nebulosa, tiene rostro preciso y clara identidad. El autor de la Carta de san Juan nos lo aclara magistralmente: ya somos hijos de Dios, aunque aún no se manifieste esta dignidad de forma plena. En Jesús resucitado ya se ha manifestado esa condición. Nuestra espera está en Jesús: seremos como Él es. Es lo mismo que proclaman las bienaventuranzas: los que viven confiadamente, poniendo su esperanza en el Reinado de Dios que llega, comienzan a participar de la dicha. Vivir con las actitudes y disposiciones que nos refiere san Mateo es desafiante, porque implica despojarnos de las inercias de la fiebre posesiva, de la dependencia obsesiva de los bienes materiales. Supone caminar en libertad, persuadidos que el Padre que acompaña y sustenta a Jesús, también auxiliará a quienes se decidan a seguirle.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA\r\n\r\nAlegrémonos en el Señor y alabemos al Hijo de Dios, junto con los ángeles, al celebrar hoy esta solemnidad de Todos los Santos.\r\n\r\nSe dice Gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios todopoderoso y eterno, que nos concedes venerar los méritos de todos tus santos en una sola fiesta, te rogamos, por las súplicas de tan numerosos intercesores, que en tu generosidad nos concedas la deseada abundancia de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nVi una muchedumbre tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 7, 2-4. 9-14\r\n\r\nYo, Juan, vi a un ángel que venía del oriente. Traía consigo el sello del Dios vivo y gritaba con voz poderosa a los cuatro ángeles encargados de hacer daño a la tierra y al mar. Les dijo: “¡No hagan daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que terminemos de marcar con el sello la frente de los servidores de nuestro Dios!”. Y pude oír el número de los que habían sido marcados: eran ciento cuarenta y cuatro mil, procedentes de todas las tribus de Israel.\r\n\r\nVi luego una muchedumbre tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas. Todos estaban de pie, delante del trono y del Cordero; iban vestidos con una túnica blanca; llevaban palmas en las manos y exclamaban con voz poderosa: “La salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero”.\r\n\r\nY todos los ángeles que estaban alrededor del trono, de los ancianos y de los cuatro seres vivientes, cayeron rostro en tierra delante del trono y adoraron a Dios, diciendo: “Amén. La alabanza, la gloria, la sabiduría, la acción de gracias, el honor, el poder y la fuerza, se le deben para siempre a nuestro Dios”.\r\n\r\nEntonces uno de los ancianos me preguntó: “¿Quiénes son y de dónde han venido los que llevan la túnica blanca?”. Yo le respondí: “Señor mío, tú eres quien lo sabe”. Entonces él me dijo: “Son los que han pasado por la gran tribulación y han lavado y blanqueado su túnica con la sangre del Cordero”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 23 R/. Ésta es la clase de hombres que te buscan, Señor.\r\n\r\nDel Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues él lo edificó sobre los mares, él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.\r\n\r\n¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.\r\n\r\nEse obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nVeremos a Dios tal cual es.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Juan: 3, 1-3\r\n\r\nQueridos hijos: Miren cuánto amor nos ha tenido el Padre, pues no sólo nos llamamos hijos de Dios, sino que lo somos. Si el mundo no nos reconoce, es porque tampoco lo ha reconocido a Él.\r\n\r\nHermanos míos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado cómo seremos al fin. Y ya sabemos que, cuando Él se manifieste, vamos a ser semejantes a Él, porque lo veremos tal cual es.\r\n\r\nTodo el que tenga puesta en Dios esta esperanza, se purifica a sí mismo para ser tan puro como Él. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nVengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nAlégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Mateo: 5, 1-12\r\n\r\nEn aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, y les dijo:\r\n\r\n“Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.\r\n\r\nDichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nQue te sean gratos, Señor, los dones que ofrecemos en honor de todos los santos, y concédenos experimentar la ayuda para obtener nuestra salvación, de aquellos que ya alcanzaron con certeza la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPREFACIO\r\n\r\nEn verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.\r\n\r\nPorque hoy nos concedes celebrar a tu familia, que es nuestra madre, la Jerusalén del cielo, en donde nuestros hermanos ya glorificados te alaban eternamente.\r\n\r\nHacia ella, peregrinos, caminando por la fe, nos apresuramos ardorosos, regocijándonos por los más ilustres miembros de la Iglesia, en cuya gloria nos das al mismo tiempo ejemplo y ayuda para nuestra fragilidad.\r\n\r\nPor eso, unidos a ellos y a todos los ángeles, a una voz te alabamos y glorificamos, diciendo: Santo, Santo, Santo…\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 8-10)\r\n\r\nDichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nDios nuestro, a quien adoramos, admirable y único Santo entre todos tus santos, imploramos tu gracia para que, al consumar nuestra santificación en la plenitud de tu amor, podamos pasar de esta mesa de la Iglesia peregrina, al banquete de la patria celestial. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPuede utilizarse la fórmula de bendición solemne.\r\n

DOMINGO 2

\r\n\r\nConmemoración de todos los Fieles Difuntos\r\n\r\nSantos: Malaquías de Armagh, obispo; Eustaquia de Tarso, mártir. (Blanco o Morado)\r\n\r\nPASAR DE LA MUERTE A LA VIDA\r\n\r\nSb 3,1-9; 1 Jn 3,14-16; Mt 25,31-46\r\n\r\nLos testigos que suscriben la Primera carta de Juan no se andan por las ramas, hablan con un lenguaje directo y profundo. Han vivido una experiencia honda: el paso de la muerte a la vida verificado en el amor a los hermanos. Esa declaración no es retórica, sino confesión sincera. Habiendo experimentado el amor de Dios en la entrega de su hijo Jesús, esos cristianos se disponen a amar a los hambrientos, pobres y forasteros que encuentran en su camino. La esencia de la espiritualidad cristiana según el Evangelio de san Mateo, gira en torno del reconocimiento del rostro de Cristo presente en las personas que aparentemente no lo reflejarían: los enfermos, los hambrientos y encarcelados están tan lastimados y en ocasiones tan resentidos, que resulta necesario hacer un esfuerzo extraordinario para reconocer los rasgos amorosos de Jesús en tales personas. Las pruebas que supera el justo en el libro de la Sabiduría, resultan más llevaderas para quienes hemos conocido el amor de Cristo.\r\n\r\nPRIMERA MISA\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. 1 Ts 4, 14; 1 Co 15, 22)\r\n\r\nAsí como Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que a los que mueren en Jesús, Dios los llevará con Él. Y así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la vida.\r\n\r\nNo se dice Gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nEscucha, Señor, benignamente nuestras súplicas, y concédenos que al proclamar nuestra fe en la resurrección de tu Hijo de entre los muertos, se afiance también nuestra esperanza en la resurrección de tus hijos difuntos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nLos aceptó como un holocausto agradable.\r\n\r\nDel libro de la Sabiduría: 3, 1-9\r\n\r\nLas almas de los justos están en las manos de Dios y no los alcanzará ningún tormento. Los insensatos pensaban que los justos habían muerto, que su salida de este mundo era una desgracia y su salida de entre nosotros, una completa destrucción. Pero los justos están en paz.\r\n\r\nLa gente pensaba que sus sufrimientos eran un castigo, pero ellos esperaban confiadamente la inmortalidad. Después de breves sufrimientos recibirán una abundante recompensa, pues Dios los puso a prueba y los halló dignos de sí. Los probó como oro en el crisol y los aceptó como un holocausto agradable.\r\n\r\nEn el día del juicio brillarán los justos como chispas que se propagan en un cañaveral. Juzgarán a las naciones y dominarán a los pueblos, y el Señor reinará eternamente sobre ellos. Los que confían en el Señor comprenderán la verdad y los que son fieles a su amor permanecerán a su lado, porque Dios ama a sus elegidos y cuida de ellos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 26 R/. Espero ver la bondad del Señor.\r\n\r\nEl Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R/.\r\n\r\nLo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar continuamente en su presencia. R/.\r\n\r\nOye, Señor, mi voz y mis clamores y tenme compasión. El corazón me dice que te busque y buscándote estoy. No rechaces con cólera a tu siervo. R/.\r\n\r\nLa bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y en el Señor confía. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nEstamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, por que amamos a nuestros hermanos.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Juan: 3, 14-16\r\n\r\nHermanos: Nosotros estamos seguros de haber pasado de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte. El que odia a su hermano es un homicida y bien saben ustedes que ningún homicida tiene la vida eterna.\r\n\r\nConocemos lo que es el amor, en que Cristo dio su vida por nosotros. Así también debemos nosotros dar la vida por nuestros hermanos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Mt 25, 34) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nVengan, benditos de mi Padre, dice el Señor; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nVengan, benditos de mi Padre.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Mateo: 25, 31-46\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante Él todas las naciones, y Él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.\r\n\r\nEntonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’. Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’.\r\n\r\nEntonces dirá también a los de la izquierda: ‘Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’.\r\n\r\nEntonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’. Y Él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nPLEGARIA UNIVERSAL\r\n\r\nAl Dios del amor y de la vida, en quien creemos y confiamos, le presentamos ahora nuestras peticiones. Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.\r\n\r\nPor la Iglesia, por todos los cristianos. Que demos testimonio de la vida y la esperanza de Jesús en medio de nuestro mundo. Oremos.\r\n\r\nPor nuestros familiares y amigos difuntos. Que Dios los llene de su amor, y a nosotros nos dé consuelo y paz. Oremos.\r\n\r\nPor todos los difuntos, especialmente los que han muerto en el último año. Que gocen de la plenitud de la vida con Jesús resucitado. Oremos.\r\n\r\nPor todos nosotros. Que vivamos cada día siguiendo a Jesús, que es el camino, la verdad y la vida. Oremos.\r\n\r\nEscucha, Padre, las intenciones que te hemos presentado por Cristo, nuestro Señor, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nQue te sean gratas, Señor, nuestras ofrendas, para que tus fieles difuntos sean recibidos en la gloria con tu Hijo, a quien nos unimos por este sacramento de su amor. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n\r\nPrefacio I-V de difuntos.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 11, 25-26)\r\n\r\nYo soy la resurrección y la vida, dice el Señor. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nTe rogamos, Señor, que tus fieles difuntos, por quienes hemos celebrado este sacrificio pascual, lleguen a la morada de la luz y de la paz. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPuede utilizarse la fórmula de bendición solemne.\r\n\r\nSEGUNDA MISA\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. 4 Esd 2, 34-35)\r\n\r\nDales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua.\r\n\r\nNo se dice Gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, gloria de los fieles y vida de los justos, que nos has redimido por la muerte y resurrección de tu Hijo, acoge con bondad a tus fieles difuntos, que creyeron en el misterio de nuestra resurrección, y concédeles alcanzar los gozos de la eterna bienaventuranza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nEl Señor destruirá la muerte para siempre.\r\n\r\nDel libro del profeta Isaías: 25, 6. 7-9\r\n\r\nEn aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos.\r\n\r\nÉl arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor.\r\n\r\nEn aquel día se dirá: “Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara. Alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 129 R/. Señor, escucha mi oración.\r\n\r\nDesde el abismo de mis pecados clamo a ti; Señor, escucha mi clamor; que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante. R/.\r\n\r\nSi conservaras el recuerdo de las culpas, ¿quién habría, Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por eso con amor te veneramos. R/.\r\n\r\nConfío en el Señor, mi alma espera y confía en su palabra; mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el centinela. R/.\r\n\r\nComo aguarda a la aurora el centinela, aguarda Israel al Señor, porque del Señor viene la misericordia y la abundancia de la redención, y él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nEstaremos con el Señor para siempre.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 4, 13-14. 17-18\r\n\r\nHermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios los llevará con Él, y así estaremos siempre con el Señor.\r\n\r\nConsuélense, pues, unos a otros, con estas palabras. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nTanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en El, tenga vida eterna. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nEl que coma de este pan vivirá para siempre y yo lo resucitaré el último día.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Juan: 6, 51-58\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida”.\r\n\r\nEntonces los judíos se pusieron a discutir entre sí: “¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?”.\r\n\r\nJesús les dijo: “Yo les aseguro: Si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no podrán tener vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.\r\n\r\nMi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no es como el maná que comieron sus padres, pues murieron. El que come de este pan, vivirá para siempre”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nPor este sacrificio, Dios todopoderoso y eterno, te rogamos que laves de sus pecados en la sangre de Cristo a tus fieles difuntos, para que, a los que purificaste en el agua del bautismo, no dejes de purificarlos con la misericordia de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPrefacio I-V de difuntos.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. 4 Esd 2, 35. 34)\r\n\r\nBrille, Señor, para nuestros hermanos difuntos la luz perpetua y vivan para siempre en compañía de tus santos, ya que eres misericordioso.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nHabiendo recibido el sacramento de tu Unigénito, que se inmoló por nosotros y resucitó glorioso, te pedimos humildemente, Señor, por tus fieles difuntos, para que, ya purificados por este sacrificio pascual, alcancen la gloria de la futura resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Puede utilizarse la fórmula de bendición solemne.\r\n\r\nTERCERA MISA\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Rm 8, 11)\r\n\r\nEl Padre, que resucitó a Jesús de entre los muertos, también dará vida a nuestros cuerpos mortales, por obra de su Espíritu, que habita en nosotros.\r\n\r\nNo se dice Gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, tú que quisiste que tu Hijo único venciera la muerte y entrara victorioso en el cielo, concede a tus fieles difuntos que, venciendo también la muerte, puedan contemplarte a ti, creador y redentor, por toda la eternidad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nObró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección.\r\n\r\nDel segundo libro de los Macabeos: 12, 43-46\r\n\r\nEn aquellos días, Judas Macabeo, jefe de Israel, hizo una colecta y recogió dos mil dracmas de plata, que envió a Jerusalén para que ofrecieran un sacrificio de expiación por los pecados de los que habían muerto en la batalla.\r\n\r\nObró con gran rectitud y nobleza, pensando en la resurrección, pues si no hubiera esperado la resurrección de sus compañeros, habría sido completamente inútil orar por los muertos. Pero él consideraba que, a los que habían muerto piadosamente, les estaba reservada una magnífica recompensa.\r\n\r\nEn efecto, orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados es una acción santa y conveniente. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 102 R/. El Señor es compasivo y misericordioso.\r\n\r\nEl Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. No nos trata como merecen nuestras culpas, ni nos paga según nuestros pecados. R/.\r\n\r\nComo un padre es compasivo con sus hijos, así es compasivo el Señor con quien lo ama, pues bien sabe él de lo que estamos hechos y de que somos barro, no se olvida. R/.\r\n\r\nLa vida del hombre es como la hierba, brota como una flor silvestre: tan pronto la azota el viento, deja de existir y nadie vuelve a saber nada de ella. R/.\r\n\r\nEl amor del Señor a quien lo teme es un amor eterno, y entre aquellos que cumplen con su alianza, pasa de hijos a nietos su justicia. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nEn Cristo, todos volverán a la vida.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-24. 25-28\r\n\r\nHermanos: Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección de los muertos.\r\n\r\nEn efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de Cristo.\r\n\r\nEnseguida será la consumación, cuando Cristo entregue el Reino a su Padre. Porque Él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado, será la muerte. Es claro que cuando la Escritura dice: Todo lo sometió el Padre a los pies de Cristo, no incluye a Dios, que es quien le sometió a Cristo todas las cosas.\r\n\r\nAl final, cuando todo se le haya sometido, Cristo mismo se someterá al Padre, y así Dios será todo en todas las cosas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 11, 25. 26) R/. Aleluya, aleluya. \r\n\r\nYo soy la resurrección y la vida, dice el Señor; el que cree en mí, no morirá para siempre. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nPadre, en tus manos encomiendo mi espíritu.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 23, 44-46. 50. 52-53; 24, 1-6\r\n\r\nEra casi el mediodía, cuando las tinieblas invadieron toda la región y se oscureció el sol hasta las tres de la tarde. El velo del templo se rasgó a la mitad. Jesús, clamando con voz potente, dijo: “¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!”. Y dicho esto, expiró.\r\n\r\nUn hombre llamado José, consejero del sanedrín, hombre bueno y justo, se presentó ante Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Lo bajó de la cruz, lo envolvió en una sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde no habían puesto a nadie todavía.\r\n\r\nEl primer día después del sábado, muy de mañana, llegaron las mujeres al sepulcro, llevando los perfumes que habían preparado. Encontraron que la piedra ya había sido retirada del sepulcro y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.\r\n\r\nEstando ellas todas desconcertadas por esto, se les presentaron dos varones con vestidos resplandecientes. Como ellas se llenaron de miedo e inclinaron el rostro a tierra, los varones les dijeron: “¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí; ha resucitado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nRecibe, Señor, con bondad la ofrenda que te presentamos por todos tus siervos que descansan en Cristo, para que, por este admirable sacrificio, libres de los lazos de la muerte, alcancen la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPrefacio I-V de difuntos.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Flp 3, 20-21)\r\n\r\nEsperamos como Salvador a nuestro Señor Jesucristo, el cual transformará nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nHabiendo recibido este santo sacrificio, te pedimos, Señor, que derrames con abundancia tu misericordia sobre tus siervos difuntos, y a quienes diste la gracia del bautismo, concédeles la plenitud de los gozos eternos. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPuede utilizarse la fórmula de bendición solemne.\r\n\r\nUNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- De ciertas preguntas trascendentes no se puede hablar de memoria, tampoco basta con parafrasear ideas tomadas de alguna lectura. Es necesario hablar desde las convicciones y creencias más profundas. La adversidad, el sufrimiento, la inminencia de la muerte son cuestiones que desajustan nuestra tranquilidad. Los protagonistas de las lecturas que escuchamos este domingo, eran creyentes en el Dios que sostiene a los justos. No es posible enfrentar la cuestión del trato a los enemigos a partir de la lectura de un manual de autoayuda. Aprender a perdonar al violento, a amar al que nos decepciona, no es cosa fácil. Lo resulta un poco menos cuando se ha vivido en carne propia la experiencia del amor de Cristo. La capacidad para desprenderse de los propios bienes para auxiliar a los necesitados, o más aún de la propia violencia, para ofrecer el perdón, se acrecienta cuando interiorizamos la fuerza del amor de Dios, manifiesto en su hijo Jesús.\r\n

LUNES 3

\r\n\r\nSantos: Martín de Porres, religioso; Silvia de Roma, laica; Berardo de Los Marsos, obispo. Memoria (Blanco)\r\n\r\nLA GRATUIDAD Y LA RECIPROCIDAD\r\n\r\nFlp 2, 1-4; Lc 14, 12-14\r\n\r\nSon dos valores distintos, cada uno tan importante como el otro en su debida circunstancia. Del primero nos habla el Evangelio de san Lucas a través de la exhortación del Señor Jesús a incorporar a los desposeídos en las celebraciones de nuestra alegría. Pobres, lisiados, ciegos y cojos representan el universo de personas que no disponen de bienes para devolvernos los favores que les hacemos. Favorecerlos por amor a Dios es la más noble manifestación de la caridad. Por otra parte, cuando se forma parte de comunidades de creyentes donde se comparte la fe cristiana, es necesario, como invita san Pablo a los cristianos de Filipos, construir relaciones de auxilio mutuo, de solidaridad; de esa manera se irá creando un clima de comunión, que estimulará a darse, a sabiendas, que se ha creado una red de fraterna solidaridad que protege en su momento a todos los participantes.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 104, 3-4)\r\n\r\nAlégrese el corazón de los que buscan al Señor; busquen al Señor y serán fortalecidos, busquen siempre su rostro.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, que condujiste a san Martín de Porres a la gloria celestial por el camino de la humildad, concédenos imitar de tal modo sus admirables ejemplos, que merezcamos ser glorificados con él en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nTengan un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 1-4\r\n\r\nHermanos: Si alguna fuerza tiene una advertencia en nombre de Cristo, si de algo sirve una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu y si ustedes me profesan un afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo todos una misma manera de pensar, un mismo amor, unas mismas aspiraciones y una sola alma. Nada hagan por espíritu de rivalidad ni presunción; antes bien, por humildad, cada uno considere a los demás como superiores a sí mismo y no busque su propio interés, sino el del prójimo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 130 R/. Dame, Señor, la paz junto a ti.\r\n\r\nSeñor, mi corazón no es ambicioso ni mis ojos soberbios; grandezas que superen mis alcances no pretendo. R/.\r\n\r\nEstoy, Señor, por lo contrario, tranquilo y en silencio, como niño recién amamantado en los brazos maternos.\r\n\r\nQue igual en el Señor esperen los hijos de Israel, ahora y siempre. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 8, 31. 32) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nSi se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nNo invites a tus amigos, sino a los pobres.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 14, 12-14\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo al jefe de los fariseos que lo había invitado a comer: “Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede ser que ellos te inviten a su vez, y con eso quedarías recompensado. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos no tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten los justos”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAcepta, Señor, las ofrendas de nuestro servicio, que presentamos en tu altar en la conmemoración de san Martín de Porres, y concédenos que, libres de las ataduras de este mundo, seas tú nuestra única riqueza. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, 3)\r\n\r\nDichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nTe rogamos, Dios todopoderoso, que fortalecidos con este sacramento, aprendamos, a ejemplo de san Martín de Porres, a buscarte siempre sobre todas las cosas, y demos, ante el mundo, una imagen auténtica del hombre nuevo. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MARTES 4

\r\n\r\n\r\nSantos: Carlos Borromeo, cardenal; Modesta de Trier, abadesa. Beata Francisca de Amboise, viuda. Memoria (Blanco)\r\n\r\nJESÚS ES MESÍAS\r\n\r\nFlp 2, 5-11; Lc 14, 15-24\r\n\r\nEl relato del Evangelio de san Lucas gira en torno del valor de la insistencia y la tenacidad. El anfitrión no quiere ver desairado su banquete. Los primeros invitados se disculpan y aducen razones aparentemente válidas. La nueva estrategia consiste en un par de invitaciones dirigidas a las personas marginadas. El narrador no nos informa si finalmente ingresaron al banquete o no. Sin embargo, el énfasis quedó destacado: los preferidos de Dios son los más necesitados, no porque sean mejores, sino porque Dios favorece a las personas en proporción a su vulnerabilidad. La carta a los Filipenses resalta el contraste entre el abajamiento y la exaltación de Jesús. Al principio asume con gustosa fidelidad la condición humana y entrega su vida para rescatarnos de la opresión; al final, el Padre no se desentiende de su hijo, sino que lo reivindica y lo hace partícipe de la plenitud de su gloria. Quien viva como Jesús, triunfará en la hora decisiva junto al Padre.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Lc 12, 42)\r\n\r\nEl siervo fiel y prudente fue constituido como padre de su familia, para repartirles a su tiempo el alimento.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nConserva, Señor, en tu pueblo el espíritu que infundiste en san Carlos Borromeo, obispo, a fin de que tu Iglesia, renovada sin cesar e identificándose cada vez más con tu Hijo, pueda mostrar al mundo el verdadero rostro de Cristo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nCristo se humilló a sí mismo, por eso Dios lo exaltó.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 5-11\r\n\r\nHermanos: Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús, el cual, siendo Dios, no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres. Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz.\r\n\r\nPor eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que, al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 21 R/. Alabemos juntos al Señor.\r\n\r\nLe cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles. Los pobres comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan: su corazón ha de vivir para siempre. R/.\r\n\r\nRecordarán al Señor y volverán a él desde los últimos lugares del mundo; en su presencia se postrarán todas las familias de los pueblos. R/.\r\n\r\nPorque el Señor es rey, él gobierna a los pueblos y sólo ante él se postrarán todos los que mueren. R/.\r\n\r\nMi descendencia lo servirá y le contará a la siguiente generación, al pueblo que ha de nacer, la justicia del Señor y todo lo que él ha hecho. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nVengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nSal a los caminos y a las veredas; insísteles a todos para que vengan y se llene mi casa.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 14, 15-24\r\n\r\nEn aquel tiempo, uno de los que estaban sentados a la mesa con Jesús le dijo: “Dichoso aquel que participe en el banquete del Reino de Dios”.\r\n\r\nEntonces Jesús le dijo: “Un hombre preparó un gran banquete y convidó a muchas personas. Cuando llegó la hora del banquete, mandó un criado suyo a avisarles a los invitados que vinieran, porque ya todo estaba listo. Pero todos, sin excepción, comenzaron a disculparse. Uno le dijo: ‘Compré un terreno y necesito ir a verlo; te ruego que me disculpes’. Otro le dijo: ‘Compré cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas; te ruego que me disculpes’. Y otro más le dijo: ‘Acabo de casarme y por eso no puedo ir’.\r\n\r\nVolvió el criado y le contó todo al amo. Entonces el señor se enojó y le dijo al criado: ‘Sal corriendo a las plazas y a las calles de la ciudad y trae a mi casa a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos’.\r\n\r\nCuando regresó el criado, le dijo: ‘Señor, hice lo que me ordenaste, y todavía hay lugar’. Entonces el amo respondió: ‘Sal a los caminos y a las veredas; insísteles a todos para que vengan y se llene mi casa. Yo les aseguro que ninguno de los primeros invitados participará de mi banquete’ “. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nMira con bondad, Señor, los dones que presentamos sobre tu altar en la conmemoración de san Carlos, y así como quisiste que se distinguiera por el celo en su oficio pastoral y por los méritos de sus preclaras virtudes, haz que nosotros, por la eficacia de este sacrificio, abundemos en frutos de buenas obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mc 16, 17-18)\r\n\r\nÉstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído, dice el Señor: arrojarán demonios, impondrán las manos a los enfermos, y éstos quedarán sanos.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nQue el santo sacramento que recibimos, Señor, nos comunique aquella fortaleza de espíritu que hizo a san Carlos fiel en su ministerio y fervoroso en la caridad.\r\n\r\nPor Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MIÉRCOLES 5

\r\n\r\nSantos: Zacarías e Isabel, padres de Juan el Bautista; Ángela de la Cruz, fundadora; Bertilla de Chelles, abadesa. Feria (Verde)\r\n\r\nDIOS ACTIVA EL QUERER\r\n\r\nFlp, 2,12-18; lc 14,25-33\r\n\r\nSi solamente atendiéramos a las tres exigencias que nos plantea Jesús en el Evangelio de san Lucas: cargar la cruz, relativizar la propia familia, renunciar a todos los bienes, nos sentiríamos abrumados por lo demandante de tales exigencias. El mismo Señor Jesús lo plantea con transparencia, es un proyecto difícil, por lo mismo hay que medir las fuerzas antes de comenzar, para no terminar haciendo el ridículo como el constructor frustrado. No obstante, en la carta a los Filipenses, san Pablo nos revela el secreto de tan enorme desafío: Dios activa en nosotros un querer y un actuar que sobrepasa la voluntad. La vida cristiana no está reducida a un proyecto cifrado en la buena voluntad de la persona. Dios es nuestro amigo y aliado y sostiene nuestra debilidad. San Pablo está prisionero y las posibilidades de que lo condenen a muerte son reales: en esa hora aciaga el Señor lo sostiene y conforta para que siga rindiendo su testimonio.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Lc 12, 42)\r\n\r\nÉste es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su familia.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la tierra. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nSigan trabajando por su salvación, pues Dios es quien les da energía interior para que puedan querer y actuar.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 2, 12-18\r\n\r\nQueridos hermanos míos: Así como siempre me han obedecido cuando he estado presente entre ustedes, con mayor razón obedézcanme ahora que estoy ausente. Sigan trabajando por su salvación con humildad y temor de Dios, pues Él es quien les da energía interior para que puedan querer y actuar conforme a su voluntad.\r\n\r\nHáganlo todo sin quejas ni discusiones, para que sean ustedes hijos de Dios, irreprochables, sencillos y sin mancha, en medio de los hombres malos y perversos de este tiempo. Entre ellos brillarán como antorchas en el mundo, al presentarles las palabras de la vida. Así, el día de la venida de Cristo, yo me sentiré orgulloso al comprobar que mis esfuerzos y trabajos no han sido inútiles. Y aunque yo tuviera que derramar mi sangre para que ustedes siguieran ofreciendo a Dios la ofrenda sagrada de su vida de fe, me sentiría feliz y me regocijaría con todos ustedes. Y ustedes, por su parte, alégrense y regocíjense conmigo. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 26 R/. El Señor es mi luz y mi salvación.\r\n\r\nEl Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R/.\r\n\r\nLo único que pido, lo único que busco es vivir en la casa del Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar continuamente en su presencia. R/.\r\n\r\nLa bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y en el Señor confía. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (1 Pedro 4, 14) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nDichosos ustedes, si los injurian por ser cristianos, porque el Espíritu de Dios descansa en ustedes. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nEl que no renuncie a todos sus bienes no puede ser mi discípulo.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 14, 25-33\r\n\r\nEn aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran muchedumbre y él, volviéndose a sus discípulos, les dijo:\r\n\r\n“Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.\r\n\r\nPorque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se pone primero a calcular el costo, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que, después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla y todos los que se enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: ‘Este hombre comenzó a construir y no pudo terminar’.\r\n\r\n¿O qué rey que va a combatir a otro rey, no se pone primero a considerar si será capaz de salir con diez mil soldados al encuentro del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro esté aún lejos, le enviará una embajada para proponerle las condiciones de paz.\r\n\r\nAsí pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAl prepararnos a ofrecerte, Padre santo, este sacrificio de alabanza, te suplicamos que para cumplir la misión que nos has confiado nos ayude la intercesión de san José, a quien concediste cuidar en la tierra, haciendo las veces de padre, a tu Unigénito. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n\r\nPREFACIO\r\n\r\nEn verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.\r\n\r\nY alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la conmemoración de san José, porque él es el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de Dios, el fiel y prudente servidor a quien constituiste jefe de tu familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu Unigénito, concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, Señor nuestro.\r\n\r\nPor Él, los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales, celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo…\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 25, 21)\r\n\r\nAlégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nRenovados con este sacramento que da vida, te rogamos, Señor, que nos concedas vivir para ti en justicia y santidad, a ejemplo y por intercesión de san José, el varón justo y obediente que contribuyó con sus servicios a la realización de tus grandes misterios. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

JUEVES 6

\r\n\r\nSantos: Leonardo de Noblat, abad. Beata Cristina de Stommeln, religiosa. Beato José María Escoto y compañeros, mártires. Feria (Verde)\r\n\r\nDE PÉRDIDAS Y GANANCIAS\r\n\r\nFlp 3,3-8; lc 15,1-10\r\n\r\nNos hablan las dos lecturas. En tono testimonial san Pablo nos comparte la inversión de valores que se ha operado en su vida a partir del encuentro con Cristo resucitado. Efectivamente él tenía delante de sí una carrera brillante dentro de las academias judías, podría convocar discípulos y ganar un puesto importante en el Sanedrín. Renunció a esas grandezas humanas para asociar su vida a Jesucristo. En el par de parábolas que nos relata san Lucas, nos reporta a un pastor y una mujer que respectivamente pierden una oveja y una moneda, que afanosamente buscan y gustosamente celebran su reencuentro. El comentario final de ambos relatos es explícito. Dios se alegrará en mayor medida con la recuperación de la amistad de aquellos hijos suyos que se habían extraviado. La mano tendida de parte de Dios es un aliciente que nos estimula a recorrer el camino de la reconciliación.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 109, 4)\r\n\r\nJuró el Señor y no ha de retractarse: “Tú eres sacerdote para siempre, como Melquisedec”.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios y Padre nuestro, que para gloria tuya y salvación del género humano constituiste a Cristo sumo y eterno sacerdote, concede al pueblo redimido con su Sangre, por la participación en este memorial, experimentar el poder de la cruz y la resurrección de tu Hijo. El, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nPor amor a Cristo he renunciado a todo, y todo lo considero como basura, con tal de ganar a Cristo.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 3, 3-8\r\n\r\nHermanos: El verdadero pueblo de Israel somos nosotros, los que servimos a Dios movidos por su Espíritu y ponemos nuestra gloria en Cristo Jesús y no confiamos en motivos humanos. Aunque yo ciertamente podría apoyarme en tales motivos. Más aún, nadie tendría más razones que yo para confiar en motivos humanos, porque fui circuncidado al octavo día, soy israelita de nacimiento, de la tribu de Benjamín, hebreo e hijo de hebreos; en lo que toca a la interpretación de la ley, fariseo, y tan fanático, que fui perseguidor de la Iglesia de Dios; y en cuanto a la rectitud que da el cumplimiento de la ley, intachable. Pero todo lo que era valioso para mí, lo consideré sin valor a causa de Cristo. Más aún, pienso que nada vale la pena en comparación con el bien supremo, que consiste en conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor he renunciado a todo, y todo lo considero como basura, con tal de ganar a Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 104 R/. El que busca al Señor será dichoso.\r\n\r\nEntonen en su honor himnos y cantos; celebren sus portentos. Del nombre del Señor enorgullézcanse y siéntase feliz el que lo busca. R/.\r\n\r\nRecurran al Señor y a su poder y a su presencia acudan. Recuerden los prodigios que él ha hecho, sus portentos y oráculos. R/.\r\n\r\nDescendientes de Abraham, su servidor; estirpe de Jacob, su predilecto, escuchen: el Señor es nuestro Dios y gobiernan la tierra sus decretos. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Mt 11, 28) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nVengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nHabrá alegría en el cielo por un solo pecador que se convierte.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 15, 1-10\r\n\r\nEn aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores para escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre sí: “Éste recibe a los pecadores y come con ellos”.\r\n\r\nJesús les dijo entonces esta parábola: “¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría, y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido’. Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se convierte, que por noventa y nueve justos, que no necesitan convertirse.\r\n\r\n¿Y qué mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas y les dice: ‘Alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda que se me había perdido’. Yo les aseguro que así también se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nConcédenos, Señor, participar dignamente en estos misterios, porque cada vez que se celebra el memorial de este sacrificio, se realiza la obra de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (1 Co 11, 24-25)\r\n\r\nÉste es mi Cuerpo que se entrega por ustedes. Este cáliz es la nueva alianza que se sella con mi Sangre, dice el Señor. Hagan esto en memoria mía siempre que beban de él.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nPor la participación de este sacrificio que tu Hijo nos mandó ofrecer en conmemoración suya, te rogamos, Señor, que, unidos a él, seamos una oblación perenne.\r\n\r\nEl, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n

VIERNES 7

\r\n\r\nSantos: Ernesto de Zwietfalten, mártir; Willibrodo de Utrech, obispo. Beato Francisco Palau. Feria (Verde)\r\n\r\nCIUDADANOS DEL CIELO\r\n\r\nFlp 3,17-4,1; Lc 16,1-8\r\n\r\nLa identidad cristiana es clara y precisa para San Pablo: un discípulo de Jesús asume su propia cruz, es decir, acoge con serenidad los contratiempos que se derivan de la fidelidad al Evangelio. No cifra su confianza en sus propios méritos, sino en el amor incomparable que Cristo nos ha manifestado. Desde esa perspectiva, vive una espiritualidad alternativa, sabiéndose ciudadano del cielo, es decir, partícipe de una experiencia de salvación. Por tanto, no caben actitudes de mezquindad ni egoísmo. En la óptica del relato de san Lucas, nos confronta con la actitud astuta y previsora del administrador que arriesgó sus beneficios para congraciarse con los deudores de su amo. La verdadera sabiduría cristiana implica discernimiento y sensatez para tomar decisiones que vayan en sintonía con la solidaridad y la compasión. El mensaje de la parábola no es una recomendación para actuar con interés a la hora de hacer favores, sino un llamado de atención a no sobrevalorar los bienes materiales.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 11. 19)\r\n\r\nLos proyectos de su corazón subsisten de generación en generación, para librar de la muerte a sus fieles y reanimarlos en tiempo de hambre.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, haz que nos revistamos con las virtudes del corazón de tu Hijo y nos encendamos con el amor que lo inflama, para que, configurados a imagen suya, merezcamos ser partícipes de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nCristo transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 3, 17-4, 1\r\n\r\nHermanos: Sean todos ustedes imitadores míos y observen la conducta de aquellos que siguen el ejemplo que les he dado a ustedes. Porque, como muchas veces se lo he dicho a ustedes, y ahora se lo repito llorando, hay muchos que viven como enemigos de la cruz de Cristo. Esos tales acabarán en la perdición, porque su dios es el vientre, se enorgullecen de lo que deberían avergonzarse y sólo piensan en cosas de la tierra.\r\n\r\nNosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro Salvador, Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo, en virtud del poder que tiene para someter a su dominio todas las cosas.\r\n\r\nHermanos míos, a quienes tanto quiero y extraño: ustedes, hermanos míos amadísimos, que son mi alegría y mi corona, manténganse fieles al Señor. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 121 R/. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.\r\n\r\n¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: “Vayamos a la casa del Señor”! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R/.\r\n\r\nA ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (1 Jn 2, 5) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nEn aquel que cumple la palabra de Cristo, el amor de Dios ha llegado a su plenitud. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nLos que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 16, 1-8\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Había una vez un hombre rico que tenía un administrador, el cual fue acusado ante él de haberle malgastado sus bienes. Lo llamó y le dijo: ‘¿Es cierto lo que me han dicho de ti? Dame cuenta de tu trabajo, porque en adelante ya no serás administrador’. Entonces el administrador se puso a pensar: ‘¿Qué voy a hacer ahora que me quitan el trabajo? No tengo fuerzas para trabajar la tierra y me da vergüenza pedir limosna. Ya sé lo que voy a hacer, para tener a alguien que me reciba en su casa, cuando me despidan’.\r\n\r\nEntonces fue llamando uno por uno a los deudores de su amo. Al primero le preguntó: ‘¿Cuánto le debes a mi amo?’. El hombre respondió: ‘Cien barriles de aceite’. El administrador le dijo: ‘Toma tu recibo, date prisa y haz otro por cincuenta’. Luego preguntó al siguiente: ‘Y tú, ¿cuánto debes?’. Éste respondió: ‘Cien sacos de trigo’. El administrador le dijo: ‘Toma tu recibo y haz otro por ochenta’. El amo tuvo que reconocer que su mal administrador había procedido con habilidad. Pues los que pertenecen a este mundo son más hábiles en sus negocios que los que pertenecen a la luz”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nDios nuestro, Padre de misericordia, que por el inmenso amor con que nos has amado, nos diste con inefable bondad a tu Unigénito, concédenos que, unidos íntimamente a Él, te ofrezcamos una digna oblación. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPREFACIO\r\n\r\nEn verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.\r\n\r\nEl cual, con inmenso amor, se entregó por nosotros en la cruz e hizo salir sangre y agua de su costado herido, de donde habrían de brotar los sacramentos de la Iglesia, para que todos los hombres, atraídos hacia el corazón abierto del Salvador, pudieran beber siempre, con gozo, de la fuente de la salvación.\r\n\r\nPor eso, con todos los ángeles y los santos te alabamos, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo…\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 19, 34)\r\n\r\nUno de los soldados le traspasó el costado con su lanza, e inmediatamente salió sangre y agua.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nHabiendo participado de tu sacramento de amor, imploramos, Señor, tu clemencia, para que, configurados con Cristo en la tierra, merezcamos compartir su gloria en el cielo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n

SÁBADO 8

\r\n\r\nSantos: Godofredo de Somme, obispo; Adeodato o Diosdado I, Papa. Beato Juan Duns Escoto, presbítero.\r\n\r\nVísperas I de mañana: Todo propio. Tomo IV: p. 1549. Para los fieles: p. 1057. Edición popular: pp. 512 y 13. Feria (Verde)\r\n\r\nLA SOLIDARIDAD DE LOS FILIPENSES\r\n\r\nFlp 4, 10-19; Lc 16, 9-15\r\n\r\nCuando san Pablo escribía esta Carta estaba encarcelado y por eso mismo, no podía allegarse recursos para sus necesidades. Sabemos que era un artesano que fabricaba tiendas para vivir de manera modesta y libre, sin depender de nadie. No obstante, reconoce que en diversas circunstancias había permitido que los filipenses lo ayudaran con sus bienes. La generosidad de estos cristianos nace del agradecimiento por todos los beneficios recibidos por parte del apóstol. Antepusieron el valor de la gratitud a la adhesión a las riquezas. La situación contraria es la que denuncia el Señor Jesús al referirse a los fariseos, que vivían enamorados de sus riquezas. La disyuntiva sigue siendo la misma: cuando uno entrega su corazón al dinero, no puede servir a Dios ni consagrar esfuerzos a la consolidación del Reinado de Dios. El dinero es mal amo y buen siervo.\r\n\r\nMISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA\r\n\r\nTe aclamamos, santa Madre de Dios, porque has dado a luz al Rey, que gobierna cielo y tierra por los siglos de los siglos.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, concédenos a nosotros, tus siervos, gozar siempre de completa salud de alma y cuerpo, y, por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María, líbranos de las tristezas de esta vida y concédenos disfrutar de las alegrías eternas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nTodo lo puedo unido a aquel que me da fuerza.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 4, 10-19\r\n\r\nHermanos: Me he alegrado mucho en el Señor de que el interés de ustedes por mí se haya vuelto a manifestar. No es que no lo tuvieran, sino que les había faltado la ocasión de ayudarme. Y no se lo digo porque esté necesitado, pues he aprendido a confórmame con lo que tengo.\r\n\r\nSé lo que es vivir en pobreza y también lo que es tener de sobra. Estoy acostumbrado a todo: lo mismo a comer bien que a pasar hambre; lo mismo a la abundancia que a la escasez. Todo lo puedo unido a aquel que me da fuerza. Sin embargo, han hecho ustedes bien en socorrerme cuando me vi en dificultades.\r\n\r\nUstedes saben, filipenses, que al comenzar a predicar el Evangelio, cuando salí de Macedonia, ninguna comunidad cristiana, fuera de ustedes, me brindó una ayuda económica a cambio de lo que habían recibido de mí. Pues, incluso cuando estaba en Tesalónica, en más de una ocasión me enviaron ayuda para aliviar mis necesidades.\r\n\r\nNo es que yo busque sus donativos; lo que me importa es que ustedes se hagan cada vez más ricos ante Dios. Tengo cuanto necesito y más de lo que necesito. Tengo de sobra con lo que Epafrodito me entregó de parte de ustedes, y que es para Dios ofrenda y sacrificio que Él acepta con agrado. Y mi Dios, con su infinita riqueza, remediará con esplendidez todas sus necesidades, por medio de Cristo Jesús. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.\r\n\r\nDichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes: Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.\r\n\r\nQuienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente, jamás se desviarán: vivirá su recuerdo para siempre. R/.\r\n\r\nFirme está y sin temor su corazón, al pobre dan limosna, obran siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (2 Co 8, 9) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nJesucristo, siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nSi con el dinero, tan lleno de injusticias, no fueron fieles, ¿quién les confiará los bienes verdaderos?\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 16, 9-15\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Con el dinero, tan lleno de injusticias, gánense amigos que, cuando ustedes mueran, los reciban en el cielo.\r\n\r\nEl que es fiel en las cosas pequeñas, también es fiel en las grandes; y el que es infiel en las cosas pequeñas, también es infiel en las grandes. Si ustedes no son fieles administradores del dinero, tan lleno de injusticias, ¿quién les confiará los bienes verdaderos? Y si no han sido fieles en lo que no es de ustedes, ¿quién les confiará lo que sí es de ustedes?\r\n\r\nNo hay criado que pueda servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o se apegará al primero y despreciará al segundo. En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero”.\r\n\r\nAl oír todas estas cosas, los fariseos, que son amantes del dinero, se burlaban de Jesús. Pero Él les dijo: “Ustedes pretenden pasar por justos delante de los hombres; pero Dios conoce sus corazones, y lo que es muy estimable para los hombres es detestable para Dios”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nRecibe, Señor, las oraciones de tu pueblo, junto con las ofrendas que te presentamos, para que, por la intercesión de santa María, Madre de tu Hijo, ningún buen propósito quede sin realizarse y ninguna de nuestras súplicas quede sin respuesta. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPrefacio de santa María Virgen.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Lc 11, 27)\r\n\r\nDichoso el vientre de la Virgen María, que llevó al Hijo del eterno Padre.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAl recibir el sacramento celestial en la conmemoración de la santísima Virgen María, te pedimos, Padre misericordioso, que, a imitación suya, nos concedas ponernos dignamente al servicio del misterio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

DOMINGO 9

\r\n\r\nDedicación de la Basílica de Letrán.\r\n\r\nSantos: San Orestes de Capadocia, mártir. Beata Isabel de la Trinidad, religiosa. Fiesta (Blanco)\r\n\r\nDE TEMPLOS A TEMPLOS\r\n\r\nEz 47,1-2. 8-9. 12; 1 Co 3,9-11. 16-17; Jn 2,13-22\r\n\r\nEl profeta Ezequiel nos comparte una visión prometedora. La casa de oración se convertirá en la fuente de vida que irrigará colinas y desiertos, propagando el verdor, las frutas y alimentos por doquier. El pasaje se ubica en el contexto del regreso del destierro, es la afirmación clara de que Dios fuente de bendición volverá acompañar a su pueblo. Sin embargo, esa bendición no estará exenta de responsabilidades. Tal como lo señalan tanto el Evangelio de Juan como la Carta a los corintios, es necesario reportar frutos. El Señor Jesús visita el templo de Jerusalén y descubre la degradación presente en la abundancia de rituales, carentes de actitudes éticas. El gesto profético simboliza la destrucción de ese desorden. Ese montón de piedras no cumple su función, no sirve para vincular a los creyentes entre sí y con Dios. Habrá que construir un templo espiritual, edificado con fidelidad y justicia, con misericordia y amor fraterno. De ese templo habla san Pablo en su Carta.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ap 21, 2)\r\n\r\nVi que descendía del cielo, desde donde está Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, engalanada como una novia, que va a desposarse con su prometido.\r\n\r\nSe dice Gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor, tú que con piedras vivas y escogidas preparas una morada eterna para tu divinidad, derrama con abundancia sobre tu Iglesia la gracia que le has otorgado, para que tu pueblo fiel avance sin cesar en la construcción de la Jerusalén celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nVi salir agua del templo: era un agua que daba vida y fertilidad.\r\n\r\nDel libro del profeta Ezequiel: 47, 1-2. 8-9. 12\r\n\r\nEn aquellos tiempos, un hombre me llevó a la entrada del templo. Por debajo del umbral manaba agua hacia el oriente, pues el templo miraba hacia el oriente, y el agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar.\r\n\r\nLuego me hizo salir por el pórtico del norte y dar la vuelta hasta el pórtico que mira hacia el oriente, y el agua corría por el lado derecho.\r\n\r\nAquel hombre me dijo: “Estas aguas van hacia la región oriental; bajarán hasta el Arabá, entrarán en el mar de aguas saladas y lo sanearán. Todo ser viviente que se mueva por donde pasa el torrente, vivirá; habrá peces en abundancia, porque los lugares a donde lleguen estas aguas quedarán saneados y por dondequiera que el torrente pase, prosperará la vida. En ambas márgenes del torrente crecerán árboles frutales de toda especie, de follaje perenne e inagotables frutos. Darán frutos nuevos cada mes, porque los riegan las aguas que manan del santuario. Sus frutos servirán de alimento y sus hojas, de medicina”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 45 R/. Un río alegra a la ciudad de Dios.\r\n\r\nDios es nuestro refugio y nuestra fuerza, quien en todo peligro nos socorre. Por eso no tememos, aunque tiemble, y aunque al fondo del mar caigan los montes. R/.\r\n\r\nUn río alegra a la ciudad de Dios, su morada el Altísimo hace santa. Teniendo a Dios, Jerusalén no teme, porque Dios la protege desde el alba. R/.\r\n\r\nCon nosotros está Dios, el Señor; es el Dios de Israel nuestra defensa. Vengan a ver las cosas sorprendentes que ha hecho el Señor sobre la tierra. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nUstedes son el templo de Dios.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 3, 9-11. 16-17\r\n\r\nHermanos: Ustedes son la casa que Dios edifica. Yo, por mi parte, correspondiendo al don que Dios me ha concedido, como un buen arquitecto, he puesto los cimientos; pero es otro quien construye sobre ellos. Que cada uno se fije cómo va construyendo. Desde luego el único cimiento válido es Jesucristo y nadie puede poner otro distinto. ¿No saben acaso ustedes que son el templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Quien destruye el templo de Dios, será destruido por Dios, porque el templo de Dios es santo y ustedes son ese templo. Palabra de Dios. T. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (2 Cro 7, 16) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nHe elegido y santificado este lugar, dice el Señor, para que siempre habite ahí mi nombre. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nJesús hablaba del templo de su cuerpo.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Juan: 2, 13-22\r\n\r\nCuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: “Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre”. En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora. Después intervinieron los judíos para preguntarle: “¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?”. Jesús les respondió: “Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré”. Replicaron los judíos: “Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?”. Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nPLEGARIA UNIVERSAL\r\n\r\nReunidos en esta casa de oración, presentemos confiadamente a Dios nuestras peticiones.\r\n\r\nDespués de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.\r\n\r\nPor el Papa Francisco y por la Iglesia de Roma para que, llenos de los dones del Espíritu Santo, puedan llevar a cabo su misión de presidir en la caridad a todas las comunidades del mundo. Oremos.\r\n\r\nPor las comunidades cristianas de Roma, para que sean ejemplo de fe y de caridad para todos los que allí van en peregrinación. Oremos.\r\n\r\nPor toda la Iglesia, Cuerpo de Cristo y Templo de Dios, para que sea para todos los hombres sacramento de salvación que nos convierte en hijos de Dios y hermanos los unos de los otros. Oremos.\r\n\r\nPor toda la humanidad, para que descubra y responda a la llamada de Dios a ser piedras vivas edificadas sobre el fundamento de Jesucristo. Oremos.\r\n\r\nPor los enfermos y los que sufren, para que la participación en la pasión de Jesucristo les abra las puertas del Reino de Dios. Oremos.\r\n\r\nPor todos nosotros, para que, fieles al Espíritu recibido en el Bautismo y alimentados con la Eucaristía, vivamos como Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu Santo. Oremos.\r\n\r\nEscucha, Padre, las peticiones que te hemos dirigido en esta casa de oración, y concédenos con abundancia lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nRecibe, Señor, los dones que te presentamos y concédenos que podamos obtener en este lugar el fruto de tus sacramentos y el cumplimiento de nuestros deseos. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPREFACIO\r\n\r\nEn verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.\r\n\r\nPorque en toda casa consagrada a la oración te has dignado quedarte con nosotros para hacernos, tú mismo, templos del Espíritu Santo, que brillen, sostenidos por tu gracia, con el esplendor de una vida santa.\r\n\r\nY, porque con tu acción constante, santificas a la Iglesia, esposa de Cristo, simbolizada por estos edificios materiales, a fin de que, llena de gozo por la multitud de sus hijos, sea presentada a ti en la gloria del cielo.\r\n\r\nPor eso, con todos los ángeles y los santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo…\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. 1 P 2, 5)\r\n\r\nUstedes también son piedras vivas, que van entrando en la edificación del templo espiritual, para formar un sacerdocio santo.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nSeñor Dios, que has querido darnos en tu Iglesia un signo visible de la Jerusalén del cielo, concédenos que, mediante la participación en este sacramento, nos transformes en templo de tu gracia y nos concedas entrar en la morada de tu gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPuede utilizarse la fórmula de bendición solemne.\r\n\r\nUNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- Quienes hayan construido una casa saben por experiencia propia que es un proyecto que implica ahorros, privaciones y mucha dedicación. No se levanta de la noche a la mañana. San Pablo reafirma a los cristianos de Corinto lo que sabían desde el día de su bautismo: somos edificio de Dios. La comunidad que formamos los discípulos ha ido consolidándose gracias al esfuerzo de catequistas, evangelizadores y madres y padres de familia que nos han testimoniado la fe cristiana. Cuando se escucha regularmente la palabra de Dios en comunidad se coloca un cimiento; cuando se activa una iniciativa o un ministerio de atención a los enfermos se levanta una pared; cuando se vive la comunión, el perdón y la reconciliación como práctica cotidiana se afianzan puertas y ventanas. Por otra parte, cuando se vive la doble moral o se refugia en los rituales, olvidando las actitudes éticas, es como si el edificio fuera sacudido por un temblor oscilatorio y trepidatorio.\r\n

LUNES 10

\r\n\r\nSantos: León I Magno, Papa; Andrés Avelino, presbítero. Beatos Juan, Germán y Eduardo de Lubeck, mártires. Memoria (Blanco)\r\n\r\nSI TUVIERAN FE\r\n\r\nTt 1, 1-9; Lc 17, 1-6\r\n\r\nLa comunidad cristiana no es una asociación de personas santas y plenamente renovadas, es un grupo de creyentes, marcados por su condición pecadora; expuestos por tanto a roces y conflictos. Según el evangelista san Lucas hay dos tipos de conflictos: los que surgen entre adultos, que se resuelven con el diálogo y la oferta de perdón; y los que ocasionan los adultos en perjuicio de los pequeños, éstos han de enfrentarse con medidas severas que incluyan sanciones estrictas contra quienes lesionan la dignidad de otros. Para superar el escándalo, la divisiones y rivalidades es necesario activar el don de la fe que hemos recibido; eso nos permitirá darle a los demás una segunda oportunidad. La comunidad cristiana de Creta, que presidía Tito no estaba exenta de problemas (envidias, agresiones, corrupción), por eso envía el apóstol la Carta, para urgir al responsable a que exhortara y pusiera límite a los desórdenes que perturbaban a aquella iglesia.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Si 45, 30)\r\n\r\nEl Señor hizo con él una alianza de paz, lo puso al frente de su pueblo y lo constituyó sacerdote para siempre.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, tú que nunca permites que las puertas del infierno prevalezcan en contra de tu Iglesia, cimentada sólidamente en la roca de los Apóstoles, concédele, por intercesión del Papa san León Magno, permanecer firme en la verdad y gozar de una paz estable. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nEstablece presbíteros en cada ciudad, como te lo ordené.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a Tito: 1, 1-9\r\n\r\nYo, Pablo, soy servidor de Dios y apóstol de Jesucristo, para conducir a los elegidos de Dios a la fe y al pleno conocimiento de la verdadera religión, que se apoya en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, había prometido esta vida desde tiempos remotos, y al llegar el momento oportuno, ha cumplido su palabra por medio de la predicación que se me encomendó por mandato de Dios, nuestro Salvador.\r\n\r\nQuerido Tito, mi verdadero hijo en la fe que compartimos: te deseo la gracia y la paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Salvador. El motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presbíteros en cada ciudad, como te lo ordené. Han de ser irreprochables, casados una sola vez; y sus hijos han de ser creyentes y no acusados de mala conducta o de rebeldía.\r\n\r\nPor su parte, el obispo, como administrador de Dios, debe ser irreprochable; no debe ser arrogante, ni iracundo, ni bebedor, ni violento, ni dado a negocios sucios. Al contrario, debe ser hospitalario, amable, sensato, justo, piadoso, dueño de sí mismo, fielmente apegado a la fe enseñada, para que sea capaz de predicar una doctrina sana y de refutar a los adversarios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 23 R/. Haz, Señor, que te busquemos.\r\n\r\nDel Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues Él lo edificó sobre los mares, él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.\r\n\r\n¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.\r\n\r\nÉse obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Cfr. Flp 2, 15. 16) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nIluminen al mundo con la luz del Evangelio reflejada en su vida. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nSi tu hermano te ofende siete veces al día, y siete veces viene a ti para decirte que se arrepiente, perdónalo.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 17, 1-6\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No es posible evitar que existan ocasiones de pecado, pero ¡ay de aquel que las provoca! Más le valdría ser arrojado al mar con una piedra de molino sujeta al cuello, que ser ocasión de pecado para la gente sencilla. Tengan, pues, cuidado.\r\n\r\nSi tu hermano te ofende, trata de corregirlo; y si se arrepiente, perdónalo. Y si te ofende siete veces al día, y siete veces viene a ti para decirte que se arrepiente, perdónalo”.\r\n\r\nLos apóstoles dijeron entonces al Señor: “Auméntanos la fe”. El Señor les contestó: “Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a ese árbol frondoso: ‘Arráncate de raíz y plántate en el mar’, y los obedecería”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAl presentarte, Señor, estas ofrendas te pedimos que ilumines bondadoso a tu Iglesia, para que tu rebaño se acreciente en todo el mundo y sus pastores, guiados por ti, te agraden con sus obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mt 16, 16. 18)\r\n\r\nDijo Pedro a Jesús: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Jesús le respondió: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nTe pedimos, Señor, que gobiernes con bondad a tu Iglesia, alimentada con este santo sacramento, para que conducida por tu mano poderosa, crezca en libertad y persevere firme en la integridad de la fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MARTES 11

\r\n\r\nSantos Martín de Tours, obispo; Juan “El Limosnero” de Alejandría, patriarca. Beata Vicenta María Poloni, cofundadora. Memoria (Blanco)\r\n\r\n76 LOS DEBERES FUNDAMENTALES\r\n\r\nTt 2,1-8. 11-14; Lc 17,1-10\r\n\r\nEl cristianismo tiene la pretensión de ser un camino de salvación eficaz y excelso. Siendo como eran, una minoría dentro de las sociedades donde vivían, estaban expuestos a la mirada escrutadora de vecinos y conciudadanos. De ahí que el apóstol exhorte y exija que ancianos, jóvenes y dirigentes en particular, a que se conduzcan de manera intachable, porque de otro modo no podrán allegarse la credibilidad indispensable para anunciar el Evangelio. En la misma perspectiva, el Evangelio de san Lucas juega con la imagen del patrón y los sirvientes, para hacernos caer en la cuenta que en nuestra relación con Dios, tenemos que sujetarnos a la rendición de cuentas y la eficiencia. Dios nos ha confiado una misión y ésa implica realizar las tareas propias de nuestra vocación. La misión no consiste en hacer actividades, sino en ser discípulos de Jesús. El ser cristiano es nuestro primer quehacer.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. 1 S 2, 35)\r\n\r\nMe suscitaré un sacerdote fiel, que obrará conforme a mi corazón, dice el Señor.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, que has sido glorificado tanto por la vida como por la muerte del obispo san Martín de Tours, renueva en nuestros corazones las maravillas de tu gracia, para que ni la vida ni la muerte puedan separarnos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nVivamos de una manera justa y fiel, en espera de la gloriosa venida de Jesucristo, nuestro Dios y Salvador.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a Tito: 2, 1-8. 11-14\r\n\r\nQuerido hermano: Enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina: que los ancianos sean sobrios, respetables, sensatos, bien cimentados en la fe, en el amor y la paciencia. Que las ancianas, asimismo, sean respetables en su comportamiento, que se abstengan de murmurar y de tomar mucho vino; que, con su buen ejemplo, enseñen a las jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser sensatas, castas, sobrias, a cuidar bien de su hogar, a ser bondadosas y obedientes a sus maridos, para que nadie pueda hablar mal del Evangelio.\r\n\r\nExhorta igualmente a los jóvenes a ser sensatos en todo y dales tú mismo buen ejemplo. Cuando enseñes, hazlo con autenticidad y dignidad, con un lenguaje sano e irreprochable, para que los adversarios tengan que retirarse, al no poder decir nada malo de nosotros.\r\n\r\nPorque la gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres y nos ha enseñado a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos, para que vivamos, ya desde ahora, de una manera sobria, justa y fiel a Dios, en espera de la gloriosa venida del gran Dios y Salvador, Cristo Jesús, nuestra esperanza. Él se entregó por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos, a fin de convertirnos en pueblo suyo, fervorosamente entregado a practicar el bien. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 36 R/. Dios es nuestro Salvador.\r\n\r\nPon tu esperanza en Dios, practica el bien y vivirás tranquilo en esta tierra. Busca en Él tu alegría y te dará el Señor cuanto deseas. R/.\r\n\r\nCuida el Señor la vida de los buenos y su herencia perdura; porque aprueba el camino de los justos y asegura el Señor todos sus pasos. R/.\r\n\r\nApártate del mal, practica el bien y tendrás una casa eternamente; porque los justos heredarán la tierra y la habitarán para siempre. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 14, 23) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nEl que me ama, cumplirá mi palabra, dice el Señor; y mi Padre lo amará y vendremos a él. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nNo somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 17, 7-10\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “¿Quién de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los rebaños, le dice cuando éste regresa del campo: ‘Entra enseguida y ponte a comer’? ¿No le dirá más bien: ‘Prepárame de comer y disponte a servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás tú?’. ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo, porque éste cumplió con su obligación?\r\n\r\nAsí también ustedes, cuando hayan cumplido todo lo que se les mandó, digan: ‘No somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer’ “. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nSantifica, Señor Dios, estos dones, que alegres te presentamos en honor de san Martín, para que nuestra vida, en medio de las penas y alegrías, por este santo sacrificio, esté siempre orientada hacia ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mt 25, 40)\r\n\r\nYo les aseguro que cuando lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, conmigo lo hicieron, dice el Señor.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAlimentados con el sacramento de la unidad, ayúdanos, Señor, a hacer siempre tu voluntad, para que así como san Martín te obedeció de todo corazón, también nosotros vivamos el gozo de ser verdaderamente tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MIÉRCOLES 12

\r\n\r\nSantos: Josafat de Ucrania, mártir; Margarito Flores García, mártir; Millán o Emiliano de la Cogolla, anacoreta. Memoria (Rojo)\r\n\r\nEL BAÑO REGENERADOR\r\n\r\nTt 3, 1-7; Lc 17, 11-19\r\n\r\nEl autor de la Carta a Tito pinta claramente un parteaguas: antes de convertirse, los discípulos vivían sometidos a influjos egoístas que los hacían víctimas del odio y las rivalidades. Ese comportamiento inadecuado terminó al momento que vivieron su adhesión a Jesucristo y recibieron la vida nueva del Espíritu a través del bautismo. Desde esa situación, viven sus compromisos ciudadanos, dispuestos a secundar con espíritu crítico y actitud generosa, las buenas iniciativas que impulse la autoridad. El relato evangélico de san Lucas contrasta las actitudes de los leprosos: la mayoría no supo mostrar agradecimiento; apenas uno que era samaritano, reflexionó sobre la desmesura de la compasión y se acercó al Señor Jesús para mostrar sus sentimientos de gratitud y alabanza a Dios.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA\r\n\r\nLos santos de Dios vivieron en el amor fraterno, por el mandato del Señor y las leyes paternas, porque solamente uno fue su espíritu y una su fe.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nAviva, Señor, en tu Iglesia, el Espíritu que colmó a san Josafat y lo llevó a ofrecer su vida por las ovejas, a fin de que, por su intercesión, fortalecidos por el mismo Espíritu, no temamos dar la vida por los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nAndábamos perdidos, pero Cristo nos salvó por su misericordia.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a Tito: 3, 1-7\r\n\r\nQuerido hermano: Recuérdales a todos que deben someterse a los gobernantes y a las autoridades, que sean obedientes, que estén dispuestos para toda clase de obras buenas, que no insulten a nadie, que eviten los pleitos, que sean sencillos y traten a todos con amabilidad.\r\n\r\nPorque hubo un tiempo en que también nosotros fuimos insensatos y rebeldes con Dios; andábamos descarriados y éramos esclavos de todo género de pasiones y placeres; vivíamos una vida llena de maldad y de envidia; éramos abominables y nos odiábamos los unos a los otros.\r\n\r\nPero, al manifestarse la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor a los hombres, Él nos salvó, no porque nosotros hubiéramos hecho algo digno de merecerlo, sino por su misericordia. Lo hizo mediante el bautismo, que nos regenera y nos renueva, por la acción del Espíritu Santo, a quien Dios derramó abundantemente sobre nosotros, por Cristo, nuestro Salvador. Así, justificados por su gracia, nos convertiremos en herederos, cuando se realice la esperanza de la vida eterna. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.\r\n\r\nEl Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.\r\n\r\nPor ser un Dios fiel a sus promesas, me guía por el sendero recto; así, aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me dan seguridad. R/.\r\n\r\nTú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.\r\n\r\nTu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (1 Ts 5, 18) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nDen gracias siempre, unidos a Cristo Jesús, pues esto es lo que Dios quiere que ustedes hagan. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\n¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 17, 11-19\r\n\r\nEn aquel tiempo, cuando Jesús iba de camino a Jerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían: “¡Jesús, maestro, ten compasión de nosotros!”.\r\n\r\nAl verlos, Jesús les dijo: “Vayan a presentarse a los sacerdotes”. Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresó, alabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias. Ése era un samaritano. Entonces dijo Jesús: “¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie, fuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?”. Después le dijo al samaritano: “Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nDios clementísimo, derrama tu bendición sobre estos dones y afiánzanos en la fe que san Josafat atestiguó con la efusión de su sangre. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Mt 10, 39)\r\n\r\nQuien pierda su vida por mí, dice el Señor, la salvará para siempre.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nQue la participación en esta mesa celestial, nos conceda, Señor, el Espíritu de fortaleza y de paz, para que, siguiendo el ejemplo de san Josafat, ofrezcamos gustosamente nuestra vida por el honor y la unidad de la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

JUEVES 13

\r\n\r\nSantos: Diego de Alcalá, religioso; Leandro de Sevilla, obispo. Beata María de Jesús Scrilli fundadora. Feria (Verde)\r\n\r\nEL REINO YA ESTÁ AQUÍ\r\n\r\nFlm 7-20, Lc 17, 20-25\r\n\r\nEl apóstol Pablo dirige una carta a su amigo y discípulo Filemón para exhortarlo a responder con toda generosidad en el caso de Onésimo, un esclavo fugitivo, que al ser aprendido y conducido a la cárcel, fue convertido y bautizado por Pablo. El que antes solo era para Filemón un esclavo, ahora es un hermano cristiano. Las relaciones entre el amo y el patrono no pueden ser las mismas. La existencia cristiana somete a revisión las relaciones sociales. La fraternidad es una relación que está por encima de la relación laboral. Pablo no quiere imponer a Filemón una decisión exigente y radical, solamente lo anima a que por propia decisión se disponga a responder a la manera de Cristo Jesús. Cuando se vive como Jesús vivía, se está activando el dinamismo del reino de Dios en las circunstancias particulares donde vive cada discípulo.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)\r\n\r\nAbrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que lo comieran; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Unigénito, concede, benigno, que quienes anunciamos llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, experimentemos un continuo aumento de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nRecíbelo, pero ya no como esclavo, sino como hermano amadísimo.\r\n\r\nDe la carta del apóstol san Pablo a Filemón: 7-20\r\n\r\nQuerido hermano: Recibí gran alegría y consuelo, con motivo de tu caridad con los hermanos, porque gracias a ti se sienten reconfortados.\r\n\r\nPor eso, aunque como apóstol de Cristo tengo pleno derecho a ordenarte lo que debes hacer, prefiero pedírtelo en nombre del amor. Yo, Pablo, ya anciano y ahora, además, prisionero por la causa de Cristo Jesús, quiero pedirte algo a favor de Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado para Cristo aquí en la cárcel. Él en otro tiempo te fue inútil, pero ahora es muy útil para ti y para mí. Te lo envío. Recíbelo como a mí mismo.\r\n\r\nYo hubiera querido retenerlo conmigo, para que en tu lugar me atendiera, mientras estoy preso por la causa del Evangelio. Pero no he querido hacer nada sin tu consentimiento, para que el favor que me haces no sea como por obligación, sino por tu propia voluntad.\r\n\r\nTal vez él fue apartado de ti por un breve tiempo, a fin de que lo recuperaras para siempre, pero ya no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como hermano amadísimo. Él ya lo es para mí. ¡Cuánto más habrá de serlo para ti, no sólo por su calidad de hombre, sino de hermano en Cristo! Por lo tanto, si me consideras como compañero tuyo, recíbelo como a mí mismo. Y si en algo te perjudicó o algo te debe, ponlo a mi cuenta. Yo, Pablo, te lo pagaré, y esto lo firmo de mi puño y letra. Y eso para no mencionar que tienes una deuda conmigo, que eres tú mismo. Sí, hermano, hazme este favor por nuestra unión con el Señor, para que confortes mi corazón en Cristo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 145 R/. El Señor ama al hombre justo.\r\n\r\nEl Señor siempre es fiel a su palabra y es quien hace justicia al oprimido; él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo. R/.\r\n\r\nAbre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado. R/.\r\n\r\nA la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 15, 5) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nYo soy la vid y ustedes los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nEl Reino de Dios ya está entre ustedes.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 17, 20-25\r\n\r\nEn aquel tiempo, los fariseos le preguntaron a Jesús: “¿Cuándo llegará el Reino de Dios?”. Jesús les respondió: “El Reino de Dios no llega aparatosamente. No se podrá decir: ‘Está aquí’ o ‘Está allá’, porque el Reino de Dios ya está entre ustedes”.\r\n\r\nLes dijo entonces a sus discípulos: “Llegará un tiempo en que ustedes desearán disfrutar siquiera un solo día de la presencia del Hijo del hombre y no podrán. Entonces les dirán: ‘Está aquí’ o ‘Está allá’, pero no vayan corriendo a ver, pues así como el fulgor del relámpago brilla de un extremo a otro del cielo, así será la venida del Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser rechazado por los hombres de esta generación”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nSeñor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)\r\n\r\nYo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan vivirá eternamente. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nDios nuestro, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y la Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n

VIERNES 14

\r\n\r\nSantos: Lorenzo O’Toole, obispo; José Pignatelli, presbítero. San Nicolás Tavelic y compañeros, mártires. Feria (Verde)\r\n\r\nPERDER LA VIDA ES GANARLA\r\n\r\n2 Jn 4-9; Lc 17, 26-37\r\n\r\nEl título arriba escrito es sin duda alguna paradójico, pero paradójica es a fin de cuentas la enseñanza toda del Señor Jesús. Su vida, muerte y resurrección es la ilustración fehaciente de estas palabras. Para Jesús entregar su vida no fue “un juego de niños” ni una especie de representación teatral; la entrega de su propia vida estuvo marcada por el dramatismo y la duda. Cuando finalmente descubrió que la muerte seria la ocasión necesaria para que el Padre hiciera amanecer el reinado de Dios para Israel, se decidió a entregarla. De igual manera, quien se ocupa de amar generosamente a sus hermanos, se está jugando un riesgo, porque no tiene la certidumbre de que ese amor será correspondido. Quien ama a sus hermanos, está confesando con hechos que reconoce a Jesús como el Señor de su vida.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sb 11, 23. 24. 26)\r\n\r\nSeñor, tú tienes misericordia de todos y nunca odias a tus creaturas; borras los pecados de los hombres que se arrepienten, y los perdonas, porque tú, Señor, eres nuestro Dios.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor, escucha bondadoso nuestros ruegos y perdona nuestros pecados, para que nos concedas juntamente tu perdón y tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nEl que permanece fiel a la doctrina de Cristo, ése sí vive unido al Padre y al Hijo.\r\n\r\nDe la segunda carta del apóstol san Juan: 4-9\r\n\r\nHermanos: Me ha dado mucha alegría enterarme de que muchos de ustedes viven de acuerdo con la verdad, según el mandamiento que hemos recibido del Padre.\r\n\r\nLes ruego, pues, hermanos, que nos amemos los unos a los otros. No se trata de un mandamiento nuevo, sino del mismo que tenemos desde el principio. El amor consiste en vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. Y el mandamiento consiste en vivir de acuerdo con el amor, como lo han escuchado desde el principio.\r\n\r\nAhora han surgido en el mundo muchos que tratan de engañar, pues niegan que Jesucristo es verdadero hombre. Éstos son el verdadero impostor y anticristo.\r\n\r\nPongan, pues, atención para que no pierdan el fruto de sus trabajos y puedan recibir la recompensa completa. Quien se aparta de la verdad y no permanece fiel a la doctrina de Cristo, no vive unido a Dios; el que permanece fiel a la doctrina de Cristo, ése sí vive unido al Padre y al Hijo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 118 R/. Dichoso el que cumple la ley del Señor.\r\n\r\nDichoso el hombre de conducta intachable, que cumple la ley del Señor. Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas y lo busca de todo corazón. R/.\r\n\r\nCon todo el corazón te voy buscando; no me dejes desviar de tus preceptos. En mi pecho guardaré tus mandamientos, para nunca pecar en contra tuya. R/.\r\n\r\nFavorece a tu siervo, para que viva y observe tus palabras. Ábreme los ojos para ver las maravillas de tu voluntad. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Lc 21, 28) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nEstén atentos y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nLo mismo sucederá el día en que el Hijo del hombre se manifieste.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 17, 26-37\r\n\r\nEn aquellos días, Jesús dijo a sus discípulos: “Lo que sucedió en el tiempo de Noé también sucederá en el tiempo del Hijo del hombre: comían y bebían, se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio y los hizo perecer a todos.\r\n\r\nLo mismo sucedió en el tiempo de Lot: comían y bebían, compraban y vendían, sembraban y construían, pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. Pues lo mismo sucederá el día en que el Hijo del hombre se manifieste.\r\n\r\nAquel día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, que no baje a recogerlas; y el que esté en el campo, que no mire hacia atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. Quien intente conservar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará.\r\n\r\nYo les digo: aquella noche habrá dos en un mismo lecho: uno será tomado y el otro abandonado; habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada y la otra abandonada”.\r\n\r\nEntonces, los discípulos le dijeron: “¿Dónde sucederá eso, Señor?”. Y Él les respondió: “Donde hay un cadáver, se juntan los buitres”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nTe ofrecemos, Señor, este sacrificio de reconciliación y de alabanza, para que, compadecido, perdones nuestros pecados y dirijas tú mismo nuestro vacilante corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 15, 10)\r\n\r\nHabrá gran alegría entre los ángeles del cielo, por un solo pecador que se convierta.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nConcédenos, Dios misericordioso, a quienes, por este sacrificio, hemos recibido el perdón de nuestros pecados, que con tu gracia podamos evitarlos de ahora en adelante y servirte con sincero corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

SÁBADO 15

\r\n\r\nSantos: Alberto Magno, Doctor de la Iglesia; Leopoldo III “el Bueno” de Austria, duque. Beata María de la Pasión, fundadora.\r\n\r\nVísperas I del domingo: 1 a semana del Salterio. Tomo IV: pp. 671 y 535. Para los fieles: pp. 472 y 424. Edición popular: pp. 13 y 487. Feria (Verde)\r\n\r\nGENEROSIDAD FORZADA Y ESPONTÁNEA\r\n\r\n3 Jn 5-8; Lc 18, 1-8\r\n\r\nEn la Tercera carta de san Juan el apóstol felicita a los cristianos que preside el presbítero Gayo por la solicitud y generosidad con que apoyaron a los evangelizadores que visitaron aquella comunidad. En nada que fuera necesario se retrajeron de “echarles la mano”; procediendo de esa manera, consolidaron la obra evangelizadora. Su gesto nació de la plena identificación con Cristo Jesús. Por su parte el relato que nos cuenta el Evangelio de San Lucas, donde el juez corrupto, atiende los justos reclamos de la viuda, exhibe su carácter pragmático: decide hacerle justicia para preservar su bienestar personal. De esa actitud deriva una lección el Señor Jesús: hay que porfiar e insistir en la súplica a fin de que aumente nuestra confianza y nos mantengamos seguros de que el Padre bondadoso, nos atenderá con magnanimidad.\r\n\r\nMISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 44, 13. 15. 16)\r\n\r\nTodos los nobles del pueblo buscan tu favor: te llevan ante el Rey, con séquito de vírgenes, te siguen tus compañeras en medio de alegría y cantos.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nPerdona, Señor, los pecados de tus siervos; y, a quienes no logramos agradarte con nuestros actos, sálvanos por la intercesión de la Madre de tu Hijo, nuestro Señor. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nDebemos ayudar a los hermanos, para que seamos colaboradores en la difusión de la verdad.\r\n\r\nDe la tercera carta del apóstol san Juan: 5-8\r\n\r\nQuerido hermano: En todo lo que has hecho por los hermanos, y eso que son forasteros, te has portado como verdadero cristiano. Ellos han elogiado públicamente ante esta comunidad el amor con que los has tratado.\r\n\r\nHarás bien en ayudarlos de una manera agradable a Dios con lo que necesitan para su viaje, pues ellos se han puesto en camino por Cristo, sin aceptar nada de los paganos. Debemos, pues, ayudar a esos hermanos nuestros, para que seamos colaboradores en la difusión de la verdad. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 111 R/. Dichosos los que temen al Señor.\r\n\r\nDichosos los que temen al Señor y aman de corazón sus mandamientos; poderosos serán sus descendientes. Dios bendice a los hijos de los buenos. R/.\r\n\r\nFortuna y bienestar habrá en su casa; siempre obrarán conforme a la justicia. Quien es justo, clemente y compasivo, como una luz en las tinieblas brilla. R/.\r\n\r\nQuienes, compadecidos, prestan y llevan su negocio honradamente jamás se desviarán; vivirá su recuerdo para siempre. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Cfr. 2 Ts 2, 14) R/. Aleluya, aleluya. \r\n\r\nDios nos ha llamado, por medio del Evangelio, a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nDios hará justicia a sus elegidos que claman a Él.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 18, 1-8\r\n\r\nEn aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola:\r\n\r\n“En cierta ciudad había un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Vivía en aquella misma ciudad una viuda que acudía a él con frecuencia para decirle: ‘Hazme justicia contra mi adversario’.\r\n\r\nPor mucho tiempo, el juez no le hizo caso, pero después se dijo: ‘Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, sin embargo, por la insistencia de esta viuda, voy a hacerle justicia para que no me siga molestando’ “.\r\n\r\nDicho esto, Jesús comentó: “Si así pensaba el juez injusto, ¿creen acaso que Dios no hará justicia a sus elegidos, que claman a Él día y noche, y que los hará esperar? Yo les digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen que encontrará fe sobre la tierra?”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nRecibe, Señor, los dones que te ofrecemos; y haz que nuestros corazones, iluminados con la luz del Espíritu Santo, siguiendo el ejemplo de la bienaventurada Virgen María, puedan buscar y cumplir siempre tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPrefacio de santa María Virgen.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAlaben al Señor, Dios nuestro, porque en María, su sierva, ha realizado su misericordia, prometida a la casa de Israel.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nHabiendo recibido el sacramento de la salvación y de la fe, te pedimos, Señor, que, al conmemorar con devoción a la santísima Virgen María, merezcamos participar con ella del amor divino. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\n*San Alberto Magno, obispo y doctor de la Iglesia (m1), blanco (MR3, p. 833)\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, que hiciste grande al obispo san Alberto para conciliar el saber humano con la verdad revelada, concédenos seguir sus enseñanzas para que, a través del progreso de las ciencias, podamos profundizar en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAl celebrar estos divinos misterios, te suplicamos, Señor, que el Espíritu Santo derrame sobre nosotros la luz de la fe que iluminó a san Alberto Magno para propagar tu gloria sin descanso. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nFortalecidos, Señor, con el alimento celestial, te suplicamos humildemente que, siguiendo las enseñanzas de san Alberto Magno, perseveremos siempre en acción de gracias por los dones recibidos. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

DOMINGO 16

\r\n\r\nXXXIII DOMINGO ORDINARIO\r\n\r\nSantos: Margarita de Escocia, reina; Gertrudis “la Magna”, religiosa; José Moscatti, laico. (Verde)\r\n\r\nLOS QUE NO VIVEN EN TINIEBLAS\r\n\r\nPr 31, 10-13. 19-20. 31-32; 1 Ts 5, 1-6; Mt 24-14-30\r\n\r\nLa protagonista de la etopeya del libro de los Proverbios es una mujer que cumple gustosamente con los diferentes proyectos que dan sentido a su vida: madre, creyente, ciudadana, esposa, profesionista. Vive con intensidad las diferentes dimensiones de su vida. La Carta a los tesalonicenses y el Evangelio de san Mateo se ocupan de formular unas cuantas exhortaciones importantes relativas al final de los tiempos. Para el apóstol san Pablo no es oportuno ocuparse de hacer cálculos para pronosticar la fecha del fin, porque ese conocimiento es inalcanzable; lo que tiene sentido es vivir con la máxima entrega, dedicándose a realizar los compromisos derivados de la propia vocación. El cristiano no se evade de los desafíos históricos, porque vive de la esperanza y ésta lo empuja a buscar la finalización positiva de la historia humana. No vivimos en medio del caos, al contrario, el Padre nos ha encargado pastorear la naturaleza, solidarizarnos con nuestra comunidad, viviendo en libertad.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Jr 29, 11. 12. 14)\r\n\r\nYo tengo designios de paz, no de aflicción, dice el Señor. Ustedes me invocarán y yo los escucharé y los libraré de la esclavitud donde quiera que se encuentren.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nConcédenos, Señor, Dios nuestro, alegrarnos siempre en tu servicio, porque la profunda y verdadera alegría está en servirte siempre a ti, autor de todo bien. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nTrabaja con sus hábiles manos.\r\n\r\nDel libro de los Proverbios: 31, 10-13. 19-20. 30-31\r\n\r\nDichoso el hombre que encuentra una mujer hacendosa: muy superior a las perlas es su valor.\r\n\r\nSu marido confía en ella y, con su ayuda, él se enriquecerá; todos los días de su vida le procurará bienes y no males. Adquiere lana y lino y los trabaja con sus hábiles manos. Sabe manejar la rueca y con sus dedos mueve el huso; abre sus manos al pobre y las tiende al desvalido.\r\n\r\nSon engañosos los encantos y vana la hermosura; merece alabanza la mujer que teme al Señor.\r\n\r\nEs digna de gozar del fruto de sus trabajos y de ser alabada por todos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 127 R/. Dichoso el que teme al Señor.\r\n\r\nDichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R/.\r\n\r\nSu mujer como vid fecunda, en medio de su casa; sus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de su mesa. R/.\r\n\r\nÉsta es la bendición del hombre que teme al Señor: “Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén, todos los días de tu vida”. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nQue el día del Señor no los sorprenda como un ladrón.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses: 5, 1-6\r\n\r\nHermanos: Por lo que se refiere al tiempo y a las circunstancias de la venida del Señor, no necesitan que les escribamos nada, puesto que ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando la gente esté diciendo: “¡Qué paz y qué seguridad tenemos!”, de repente vendrá sobre ellos la catástrofe, como de repente le vienen a la mujer encinta los dolores del parto, y no podrán escapar.\r\n\r\nPero a ustedes, hermanos, ese día no los tomará por sorpresa, como un ladrón, porque ustedes no viven en tinieblas, sino que son hijos de la luz y del día, no de la noche y las tinieblas.\r\n\r\nPor lo tanto, no vivamos dormidos, como los malos; antes bien, mantengámonos despiertos y vivamos sobriamente. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 15, 4. 5) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nPermanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor; el que permanece en mí da fruto abundante. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nPorque has sido fiel en cosas de poco valor, entra a tomar parte en la alegría de tu señor.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Mateo: 25, 14-30\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: “El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco millones; a otro, dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.\r\n\r\nEl que recibió cinco millones fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió un millón hizo un hoyo en la tierra y allí escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores.\r\n\r\nSe acercó el que había recibido cinco millones y le presentó otros cinco, diciendo: ‘Señor, cinco millones me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado’. Su señor le dijo: ‘Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor’.\r\n\r\nSe acercó luego el que había recibido dos millones y le dijo: ‘Señor, dos millones me dejaste; aquí tienes otros dos, que con ellos he ganado’. Su señor le dijo: ‘Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor’.\r\n\r\nFinalmente, se acercó el que había recibido un millón y le dijo: ‘Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo y fui a esconder tu millón bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo’.\r\n\r\nEl señor le respondió: ‘Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco para que, a mi regreso, lo recibiera yo con intereses? Quítenle el millón y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene. Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación’ “. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nPLEGARIA UNIVERSAL\r\n\r\nPresentemos nuestras plegarias a Dios, nuestro Padre. Después de cada petición diremos: Escúchanos, Padre.\r\n\r\nPor el Papa Francisco, por nuestro obispo, por nuestros sacerdotes. Para que con su palabra y su vida sean estímulo de fe y de esperanza para el pueblo cristiano .Oremos.\r\n\r\nPor nuestra Iglesia diocesana. Para que disponga de los recursos materiales necesarios para llevar a cabo su actividad y mantener sus obras apostólicas. Oremos.\r\n\r\nPor las vocaciones a la vida sacerdotal, diaconal y religiosa. Para que el Señor conceda a su Iglesia las personas entregadas que necesita para continuar su misión en el mundo. Oremos.\r\n\r\nPor la paz en nuestra Patria. Para que el recuerdo de la Revolución nos mueva a buscar la justicia en México. Oremos.\r\n\r\nPor los que sufren a causa de la soledad, la enfermedad, el hambre o la pobreza. Para que no les falte la ayuda de los que pueden hacer más llevadera su situación. Oremos.\r\n\r\nPor todos los que estamos aquí. Para que, cuando termine nuestro peregrinar en este mundo, el Padre del amor y de la misericordia nos reciba con nuestros hermanos difuntos en el banquete de su Reino. Oremos.\r\n\r\nEscucha, Señor, las oraciones que te hemos dirigido, y conviértenos en administradores diligentes de los talentos que nos has confiado. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nConcédenos, Señor, que estas ofrendas que ponemos bajo tu mirada, nos obtengan la gracia de vivir entregados a tu servicio y nos alcancen, en recompensa, la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPrefacio para los domingos del Tiempo Ordinario.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 72, 28)\r\n\r\nMi felicidad consiste en estar cerca de Dios y en poner sólo en él mis esperanzas.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAl recibir, Señor, el don de estos sagrados misterios, te suplicamos humildemente que lo que tu Hijo nos mandó celebrar en memoria suya, nos aproveche para crecer en nuestra caridad fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nUNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La mujer hacendosa del libro de los Proverbios puede ser un buen modelo para descubrir la actitud conveniente ante la cuestión del final de los tiempos. Esta mujer se ocupa de sí misma, de su “profesión”, de su casa, de los asuntos públicos propios de su condición ciudadana y obviamente como mujer creyente, se ocupa de respetar al Señor. Es una mujer plena, que se desarrolla de forma integral. No tiene tiempo que perder, ni que desperdiciar porque sabe que el pulso de la historia camina de prisa y es necesario apresurarla hacia la plenitud. Quien vive alienado por el gozo efímero y el disfrute de las banalidades no se ocupa de nadie más sino de sí mismo. Es una especie de “avestruz” que se distrae de las preguntas profundas de la vida para concentrarse en una serie de naderías que terminan por vaciar su corazón. Cada quien sabe si vive en las tinieblas del egoísmo o se mantiene luminosamente en la búsqueda de la plenitud, desde el compromiso consigo mismo, con su fe y su sociedad.\r\n

LUNES 17

\r\n\r\nSantos: Isabel de Hungría, duquesa; Gregorio el “Taumaturgo” de Neocesarea, obispo; Hilda de Inglaterra, abadesa. Memoria (Blanco)\r\n\r\nHAS DEJADO EL AMOR PRIMERO\r\n\r\nAp 1, 1-4, 2, 1-5, Lc 18, 35-43\r\n\r\nEl balance que hace el autor del Apocalipsis de las fortalezas y debilidades de la Iglesia de Éfeso es exigente y objetivo. Puede servirnos a cada cristiano, a cada esposo o padre de familia como un espejo para mirarnos. La necesidad de hacer una introspección lúcida sobre nosotros mismos es real. Quien no se mira en el espejo, se aleja de su propia verdad. Esta iglesia había perdido el amor primero, había bajado la intensidad del compromiso. Tales situaciones suelen darse en el ámbito de nuestras relaciones humanas por múltiples factores, es oportuno detectarlo a tiempo, para no caer en situaciones decadentes que nos llenan de desdicha. El Evangelio de san Lucas nos relata el encuentro de Jesús con un ciego que mendigaba en Jericó. Este hombre no era insensible a las noticias que circulaban en torno suyo. Cuando supo que Jesús pasaba por la ciudad, se entusiasmó, lo llamó a gritos y fue atendido con tanto amor, que recuperó la vista.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 111, 9)\r\n\r\nAl pobre da con abundancia, obra siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, que concediste a santa Isabel de Hungría el don de reconocer y honrar a Cristo en los pobres, concédenos, por su intercesión, servir con incansable caridad a los necesitados y afligidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nRecuerda de dónde has caído y arrepiéntete.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 1, 1-4; 2, 1-5\r\n\r\nÉsta es la revelación que Dios le confió a Jesucristo, para que él manifestara a sus servidores lo que tiene que suceder en breve, y que comunicó, por medio de un ángel, a su siervo Juan. El cual narra lo que vio y afirma que es palabra de Dios, atestiguada por Jesucristo. Dichosos los que lean y escuchen la lectura de esta profecía y hagan caso de lo que en ella está escrito, porque el tiempo señalado está cerca.\r\n\r\nYo, Juan, les deseo la gracia y la paz a las siete comunidades cristianas de la provincia de Asia, de parte del que es, del que era, del que ha de venir, y de parte de los siete espíritus que están ante su trono.\r\n\r\nOí al Señor, que me decía: “Al encargado de la comunidad cristiana de Éfeso escríbele así: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha y camina entre los siete candelabros de oro:\r\n\r\n‘Conozco tus obras, tu esfuerzo y tu paciencia; sé que no puedes soportar a los malvados, que pusiste a prueba a los que se llamaban apóstoles sin serlo, y descubriste que eran unos mentirosos. Eres tenaz, has sufrido por mí y no te has rendido a la fatiga. Pero tengo en contra tuya que ya no tienes el mismo amor que al principio. Recuerda de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a proceder como antes’ “. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 1 R/. El Señor protege al justo.\r\n\r\nDichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R/.\r\n\r\nEs como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R/.\r\n\r\nEn cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento. Porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 8, 12) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nYo soy la luz del mundo, dice el Señor; el que me sigue tendrá la luz de la vida. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\n¿Qué quieres que haga por ti? – Señor, que vea.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 18, 35-43\r\n\r\nEn aquel tiempo, cuando Jesús se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado a un lado del camino, pidiendo limosna. Al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello, y le explicaron que era Jesús el nazareno, que iba de camino. Entonces él comenzó a gritar: “¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!”. Los que iban adelante lo regañaban para que se callara, pero él se puso a gritar más fuerte: “¡Hijo de David, ten compasión de mí!”.\r\n\r\nEntonces Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando estuvo cerca, le preguntó: “¿Qué quieres que haga por ti?”. Él le contestó: “Señor, que vea”. Jesús le dijo: “Recobra la vista; tu fe te ha curado”.\r\n\r\nEnseguida el ciego recobró la vista y lo siguió, bendiciendo a Dios. Y todo el pueblo, al ver esto, alababa a Dios. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAcoge, Señor, las ofrendas de tu pueblo, para que, al celebrar la obra de la caridad inmensa de tu Hijo, seamos confirmados en el amor a ti y al prójimo, a ejemplo de santa Isabel de Hungría. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 13, 35)\r\n\r\nEn esto reconocerán todos que ustedes son mis discípulos: en que se aman los unos a los otros, dice el Señor.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAlimentados con este sacramento de salvación, suplicamos humildemente a tu bondad, Señor, que, haciéndonos imitadores de la caridad de santa Isabel de Hungría, participemos también de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MARTES 18

\r\n\r\nDedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo.\r\n\r\nSantos: Santa Filipina Rosa Duchense, religiosa. Beata Catalina Kózka, mártir. Feria (Verde)\r\n\r\nBUSCAR LO PERDIDO\r\n\r\nAp 3, 1-6. 14-22; Lc 19, 1-10\r\n\r\nEl lenguaje duro, cariñoso y exigente se combina ingeniosamente en las dos cartas del Apocalipsis que leemos en este día. El Señor conoce a sus ovejas y sabe cómo viven, por eso exhibe la simulación de la iglesia de Sardis, que presume de una vitalidad que es pura fachada, y que en realidad roza la mediocridad. La iglesia de Laodicea atraviesa una situación similar, puesto que no vive su fe con pasión, está enredada en la tibieza. Los señalamientos no nacen del resentimiento sino del cariño. “a los que yo amo los reprendo”. Es una llamada profética que resuena en la conciencia del creyente, a quien Dios llama para reavivar la amistad. Es justamente lo que el Señor Jesús hizo con el recaudador abusivo llamado Zaqueo. Lo miró fijamente, lo visitó y lo invitó a reorientar sus opciones, reparando las injusticias cometidas y viviendo solidariamente con los necesitados. En el momento oportuno se bajó del árbol para comer con Jesús.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 121, 6. 8)\r\n\r\nDigan de todo corazón: Jerusalén, que haya paz entre aquellos que te aman. Por mis hermanos y compañeros voy a decir: la paz contigo.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, que, por gracia del Espíritu Santo, infundiste en los corazones de tus fieles los dones de tu amor, concede a tus siervos, por quienes imploramos tu clemencia, la salud de cuerpo y alma, para que te amen con todas sus fuerzas y cumplan con amor lo que es de tu agrado. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nSi alguien me abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 3, 1-6. 14-22\r\n\r\nYo, Juan, oí que el Señor me decía: “Escribe al encargado de la comunidad cristiana de Sardes: Esto que tiene los siete espíritus de Dios y las siete estrellas: ‘Conozco tus obras. En apariencia estás vivo, pero en realidad estás muerto. Ponte alerta y reaviva lo que queda y está a punto de morir, pues tu conducta delante de mi Dios no ha sido perfecta. Recuerda de qué manera recibiste y escuchaste mi palabra; cúmplela y enmiéndate. Porque si no estás alerta, vendré como un ladrón, sin que sepas la hora en que voy a llegar.\r\n\r\nTienes, sin embargo, en Sardes, algunas pocas personas que no han manchado sus vestiduras; ellos me acompañarán vestidos de blanco, pues lo merecen.\r\n\r\nEl que venza también se vestirá de blanco. No borraré jamás su nombre del libro de la vida y lo reconoceré ante mi Padre y sus ángeles’.\r\n\r\nEl que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las comunidades cristianas.\r\n\r\nEscribe al encargado de la comunidad cristiana de Laodicea: Esto dice el que es el Amén, el testigo fiel y veraz, el origen de todo lo creado por Dios:\r\n\r\n‘Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. Ojalá fueras frío o caliente. Pero porque eres tibio y no eres ni frío ni caliente, estoy a punto de vomitarte de mi boca. Dices que eres rico, que has acumulado riquezas y que ya no tienes necesidad de nada, pero no sabes que eres un desdichado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por eso te aconsejo que vengas a comprarme oro purificado por el fuego, para que te enriquezcas; vestiduras blancas, para que te las pongas y cubras tu vergonzosa desnudez, y colirio, para que te lo pongas en los ojos y puedas ver.\r\n\r\nYo reprendo y corrijo a todos los que amo. Reacciona, pues, y enmiéndate. Mira que estoy aquí, tocando la puerta; si alguno escucha mi voz y me abre, entraré a su casa y cenaremos juntos.\r\n\r\nAl que venza lo sentaré conmigo en mi trono; lo mismo que yo, cuando vencí, me senté con mi Padre en su trono’. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las comunidades cristianas”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 14 R/. ¿Quién será grato a tus ojos, Señor?\r\n\r\nEl hombre que procede honradamente y obra con justicia; el que es sincero en todas sus palabras y con su lengua a nadie desprestigia. R/.\r\n\r\nQuien no hace mal al prójimo ni difama al vecino; quien no ve con aprecio a los malvados, pero honra a quienes temen al Altísimo. R/.\r\n\r\nQuien presta sin usura y quien no acepta soborno en perjuicio de inocentes, ése será agradable a los ojos de Dios eternamente. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Cfr. 1 Jn 4, 10) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nDios nos amó y nos envió a su Hijo, como víctima de expiación por nuestros pecados. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nEl Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 19, 1-10\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús entró en Jericó, y al ir atravesando la ciudad, sucedió que un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de conocer a Jesús, pero la gente se lo impedía, porque Zaqueo era de baja estatura. Entonces corrió y se subió a un árbol para verlo cuando pasara por ahí. Al llegar a ese lugar, Jesús levantó los ojos y le dijo: “Zaqueo, bájate pronto, porque hoy tengo que hospedarme en tu casa”.\r\n\r\nÉl bajó enseguida y lo recibió muy contento. Al ver esto, comenzaron todos a murmurar diciendo: “Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador”.\r\n\r\nZaqueo, poniéndose de pie, dijo a Jesús: “Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si he defraudado a alguien, le restituiré cuatro veces más”. Jesús le dijo: “Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también él es hijo de Abraham, y el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nApiádate, Señor, de tus siervos, por quienes ofrecemos este sacrificio de alabanza a tu majestad, para que, por efecto de estos santos misterios, obtengan la gracia de tu bendición celestial y alcancen la gloria de la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 12, 50)\r\n\r\nTodo el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAl recibir este divino sacramento, te rogamos, Señor, que a tus siervos, a quienes les concediste que nos amen, les des el perdón de sus pecados, tu consuelo en la vida y tu constante protección, para que, sirviéndote todos con un mismo corazón, podamos gozar juntos de la visión de tu rostro. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nDedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDefiende, Señor, a tu Iglesia con la protección de los apóstoles Pedro y Pablo, de quienes recibió el inicio del conocimiento divino, y concédele crecer en tu gracia celestial hasta el final de los tiempos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAl presentarte, Señor, nuestras humildes ofrendas, imploramos tu clemencia, para que la verdad que nos fue transmitida por el ministerio de los apóstoles Pedro y Pablo, se conserve sin mancha en nuestros corazones. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nTe pedimos, Señor, que tu pueblo, alimentado con el pan celestial, se alegre en la conmemoración de los apóstoles Pedro y Pablo, a quienes encomendaste gobernar y proteger a tus fieles. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MIÉRCOLES 19

\r\n\r\nSantos: Abdías, profeta; Anastasio II, Papa; Matilde de Hackeborn, religiosa. Feria (Verde)\r\n\r\nLA RENDICIÓN DE CUENTAS\r\n\r\nAp 4, 1-11; Lc 19, 11-28\r\n\r\nLa parábola del hombre noble que entregó sumas idénticas de dinero a diez empleados para que los invirtieran es una narración didáctica que pretende llamar nuestra atención acerca de la importancia de realizar acciones inteligentes en el momento oportuno. Los dos empleados eficientes fueron recompensados con cargos y responsabilidades relevantes, en cambio, quien resultó improductivo, solamente recibió reproches. El énfasis en esta narración no recae en el dueño de los recursos, sino en los empleados, que muestran actitudes contrastantes. De hecho el autor no hace desfilar a los diez empleados delante del patrono, sino solamente a tres, porque con las cuentas que éstos presentan, es suficiente para poner en evidencia el contraste entre la ineficiencia del último y la responsabilidad de los primeros. El Apocalipsis describe el ambiente solemne del personaje que ocupa un trono resplandeciente, al cual todos rinden homenaje. Cristo glorioso comenzará a ejercer su condición regia, juzgando a las naciones con justicia.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 16, 15)\r\n\r\nPor serte fiel, yo contemplaré tu rostro, Señor, y al despertar, espero saciarme de gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a cuantos se profesan como cristianos rechazar lo que sea contrario al nombre que llevan y cumplir lo que ese nombre significa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nSanto es el Señor, Dios todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 4, 1-11\r\n\r\nYo, Juan, tuve una visión: Vi una puerta abierta en el cielo, y la voz que había oído antes, semejante al sonido de una trompeta, me habló y me dijo: “Sube hacia acá y te enseñaré lo que va a suceder después”.\r\n\r\nEntonces fui arrebatado en espíritu y vi un trono puesto en el cielo, y alguien estaba sentado en el trono. El que estaba sentado en el trono brillaba con destellos rojos, como una piedra preciosa transparente, y un resplandor como de esmeralda rodeaba el trono.\r\n\r\nAlrededor de este trono vi otros veinticuatro tronos, y en los tronos estaban sentados veinticuatro ancianos, vestidos con túnicas blancas y con coronas de oro sobre sus cabezas. Del trono salían relámpagos y truenos poderosos. Siete lámparas de fuego, que son los siete espíritus de Dios, ardían frente al trono, y delante de él había una especie de mar transparente, como de cristal.\r\n\r\nEn el centro, alrededor del trono, había cuatro seres vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás. El primer ser viviente se parecía a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía cara de hombre, y el cuarto parecía un águila en vuelo. Los cuatro seres vivientes tenían seis alas cada uno y estaban llenos de ojos por dondequiera. Y no se cansaban de repetir día y noche: “Santo, santo, santo es el Señor, Dios todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir”.\r\n\r\nY cada vez que los seres vivientes alababan, bendecían y glorificaban al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postraban delante del que está sentado en el trono, adoraban al que vive por los siglos de los siglos, y depositaban sus coronas ante el trono, diciendo:\r\n\r\n“Señor y Dios nuestro, tú mereces recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado todas las cosas: tú has querido que ellas existieran y fueron creadas”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 150 R/. Alabemos al Señor con alegría.\r\n\r\nAlabemos al Señor en su templo, alabemos al Señor en su augusto firmamento. Alabémoslo por sus obras magníficas, alabémoslo por su inmensa grandeza. R/.\r\n\r\nAlabémoslo tocando trompetas, alabémoslo con arpas y cítaras. Alabémoslo con tambores y danzas, alabémoslo con cuerdas y flautas. R/.\r\n\r\nAlabémoslo con platillos sonoros, alabémoslo con platillos vibrantes. Que todo ser viviente alabe al Señor. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Cfr. Jn 15, 16) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nYo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\n¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco?\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 19, 11-28\r\n\r\nEn aquel tiempo, como ya se acercaba Jesús a Jerusalén y la gente pensaba que el Reino de Dios iba a manifestarse de un momento a otro, Él les dijo esta parábola: “Había un hombre de la nobleza que se fue a un país lejano para ser nombrado rey y volver como tal. Antes de irse, mandó llamar a diez empleados suyos, les entregó una moneda de mucho valor a cada uno y les dijo: ‘Inviertan este dinero mientras regreso’.\r\n\r\nPero sus compatriotas lo aborrecían y enviaron detrás de él a unos delegados que dijeran: ‘No queremos que éste sea nuestro rey’.\r\n\r\nPero fue nombrado rey, y cuando regresó a su país, mandó llamar a los empleados a quienes había entregado el dinero, para saber cuánto había ganado cada uno.\r\n\r\nSe presentó el primero y le dijo: ‘Señor, tu moneda ha producido otras diez monedas’. Él le contestó: ‘Muy bien. Eres un buen empleado. Puesto que has sido fiel en una cosa pequeña, serás gobernador de diez ciudades’.\r\n\r\nSe presentó el segundo y le dijo: ‘Señor, tu moneda ha producido otras cinco monedas’. Y el señor le respondió: ‘Tú serás gobernador de cinco ciudades’.\r\n\r\nSe presentó el tercero y le dijo: ‘Señor, aquí está tu moneda. La he tenido guardada en un pañuelo, pues te tuve miedo, porque eres un hombre exigente, que reclama lo que no ha invertido y cosecha lo que no ha sembrado’. El señor le contestó: ‘Eres un mal empleado. Por tu propia boca te condeno. Tú sabías que yo soy un hombre exigente, que reclamo lo que no he invertido y que cosecho lo que no he sembrado, ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que yo, al volver, lo hubiera recobrado con intereses?’.\r\n\r\nDespués les dijo a los presentes: ‘Quítenle a éste la moneda y dénsela al que tiene diez’. Le respondieron: ‘Señor, ya tiene diez monedas’. Él les dijo: ‘Les aseguro que a todo el que tenga se le dará con abundancia, y al que no tenga, aun lo que tiene se le quitará. En cuanto a mis enemigos, que no querían tenerme como rey, tráiganlos aquí y mátenlos en mi presencia’ “.\r\n\r\nDicho esto, Jesús prosiguió su camino hacia Jerusalén al frente de sus discípulos. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nMira, Señor, los dones de tu Iglesia suplicante, y concede que, al recibirlos, sirvan a tus fieles para crecer en santidad. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 56)\r\n\r\nEl que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él, dice el Señor.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAlimentados con los dones que hemos recibido, te suplicamos, Señor, que, participando frecuentemente de este sacramento, crezcan los efectos de nuestra salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

JUEVES 20

\r\n\r\nSantos: Beato José Anacleto González Flores compañeros, mártires. San Félix de Valois, abad. Beata María Fortunata Viti, religiosa. Feria (Verde)\r\n\r\nEL CORDERO DEGOLLADO\r\n\r\nAp 5,1-10; Lc 19,41-44\r\n\r\nLa ermita que se levanta en el Monte de los Olivos en Jerusalén llamada “Dominus flevit” (“El Señor lloró”) recuerda esta escena, donde el Señor Jesús expresa el amor intenso y el desencanto que experimenta al ver el desenlace que le espera en Jerusalén y la catástrofe que se avecina contra sus pobladores. Jesús ha asumido voluntariamente su muerte, ésa no le llega por haberla merecido, sino porque decidió entregarse como rescate para que se apresurara el advenimiento del reinado de Dios. En cambio, los habitantes de Jerusalén desoyeron la voz de los enviados de Dios y se encaminaron por propia decisión hacia su propia ruina. El Apocalipsis presenta a Jesús como un cordero de pie y degollado, es decir, muerto y resucitado a la vez, para mostrarlo como el intérprete lúcido que descifra el misterio del rollo, es decir, del Antiguo Testamento. Para el autor del Apocalipsis, Jesucristo es la clave de lectura que desvela los secretos del Primer Testamento.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Flp 2, 10-11)\r\n\r\nQue al nombre de Jesús, todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nA quienes veneramos el santísimo nombre de Jesús, concede, Señor, en tu bondad, que, disfrutando en esta vida de su dulzura, nos llenemos del gozo eterno en la patria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nEl Cordero fue sacrificado y nos redimió con su sangre.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 5, 1-10\r\n\r\nYo, Juan, vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono, un libro escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. Y vi un ángel poderoso, que gritaba con fuerte voz: “¿Quién es digno de abrir el libro y de romper sus sellos?”. Pero nadie, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro ni ver su contenido.\r\n\r\nLloré mucho porque no había nadie digno de abrir el libro y de ver su contenido. Entonces, uno de los ancianos me dijo: “Ya no llores, porque ha vencido el león de la tribu de Judá, el descendiente de David, y él va a abrir el libro y sus siete sellos”.\r\n\r\nVi entonces junto al trono, en medio de los cuatro seres vivientes y de los ancianos, un Cordero. Estaba de pie, y mostraba las señales de haber sido sacrificado. Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios, enviados por toda la tierra. Se acercó y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y al tomarlo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron ante el Cordero, con sus cítaras y sus copas de oro llenas de incienso, que significan las oraciones de los santos. Y se pusieron a cantar un cántico nuevo, diciendo:\r\n\r\n“Tú eres digno de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque fuiste sacrificado y con tu sangre compraste para Dios hombres de todas las razas y lenguas, de todos los pueblos y naciones, y con ellos has constituido un reino de sacerdotes, que servirán a nuestro Dios y reinarán sobre la tierra”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 149 R/. Bendito sea el Señor.\r\n\r\nEntonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R/.\r\n\r\nEn honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R/.\r\n\r\nQue se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Cfr. Sal 94, 8) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nNo endurezcan su corazón, como el día de la rebelión en el desierto, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nSi comprendieras lo que puede conducirte a la paz.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 19, 41-44\r\n\r\nEn aquel tiempo, cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y contempló la ciudad, lloró por ella y exclamó:\r\n\r\n“¡Si en este día comprendieras tú lo que puede conducirte a la paz! Pero eso está oculto a tus ojos. Ya vendrán días en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán y te atacarán por todas partes y te arrasarán. Matarán a todos tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nDígnate, Padre todopoderoso, aceptar nuestros dones en el nombre de Jesús, en el cual confiamos firmemente que obtendremos cuanto pidamos, conforme a la promesa bondadosa hecha por tu mismo Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Hch 4, 12)\r\n\r\nNo hay otro nombre bajo el cielo que pueda salvarnos.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nConcédenos, Señor, por tu misericordia, que en estos sagrados misterios honremos con digno homenaje al Señor Jesús, ante cuyo nombre quisiste que toda rodilla se doble y por el que todos los hombres encuentren la salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

VIERNES 21

\r\n\r\nLa Presentación de la Santísima Virgen María.\r\n\r\nSantos: San Gelasio I, Papa. Beata María de Jesús del Buen Pastor, fundadora. Memoria (Blanco)\r\n\r\nTIENES QUE PROFETIZAR\r\n\r\nAp 10, 8-11; Lc 19, 45-48\r\n\r\nEl breve diálogo que nos refiere el autor del Apocalipsis es una alegoría de la misión profética. Un profeta tiene que interiorizar un mensaje referido a la realidad histórica en la que vive. Es un mensaje de denuncia y de esperanza a la vez. El mensaje resulta amargo de digerir porque trata de realidades que amamos (nuestra iglesia, nuestro país, nuestra familia) y que no atraviesan por el mejor de los momentos. Ese mensaje es a la vez dulce, porque quien profetiza experimenta el gozo de haber cumplido su misión a pesar de presiones y amenazas. Para que la comunidad creyente no se desoriente ni se extravíe necesita escuchar y obedecer la voz de Dios, manifiesta a través de sus profetas. El Señor Jesús realizó un gesto profético muy intenso al expulsar a los vendedores del templo, de esa manera estaba anticipando la ruina de esa institución y de esa forma de relación cultual, demasiado unilateral: preocupada por los rituales y desinteresada por la práctica de la justicia y la caridad.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA\r\n\r\nDichosa eres tú, santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti brotó el sol de justicia, Jesucristo, nuestro Señor, por quien fuimos salvados y redimidos.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nAl celebrar la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, te pedimos, Señor, por su intercesión, que también nosotros logremos recibir la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nTomé el librito y me lo comí.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 10, 8-11\r\n\r\nYo, Juan, oí de nuevo la voz que ya me había hablado desde el cielo, y que me decía: “Ve a tomar el librito abierto, que tiene en la mano el ángel que está de pie sobre el mar y la tierra”.\r\n\r\nMe acerqué al ángel y le pedí que me diera el librito. Él me dijo: “Tómalo y cómetelo. En la boca te sabrá tan dulce como la miel, pero te amargará las entrañas”.\r\n\r\nTomé el librito de la mano del ángel y me lo comí. En la boca me supo tan dulce como la miel; pero al tragarlo, sentí amargura en las entrañas. Entonces la voz me dijo: “Tienes que volver a anunciar lo que Dios dice acerca de muchos pueblos, naciones y reyes”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 118 R/. Mi alegría es cumplir tus mandamientos.\r\n\r\nMás me gozo cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. Tus mandamientos, Señor, son mi alegría, ellos son también mis consejeros. R/.\r\n\r\nPara mí valen más tus enseñanzas que miles de monedas de oro y plata. ¡Qué dulces al paladar son tus promesas! Más que la miel en la boca. R/.\r\n\r\nTus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón. Hondamente suspiro, Señor, por guardar tus mandamientos. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Jn 10, 27) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nMis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nUstedes han convertido la casa de Dios en cueva de ladrones.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 19, 45-48\r\n\r\nAquel día, Jesús entró en el templo y comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban allí, diciéndoles: “Está escrito: Mi casa es casa de oración; pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones”.\r\n\r\nJesús enseñaba todos los días en el templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y los jefes del pueblo, intentaban matarlo, pero no encontraban cómo hacerlo, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nMira, Señor, las oraciones y las ofrendas que tus fieles te presentan al conmemorar a santa María, Madre de Dios; haz que te sean agradables y nos alcancen el auxilio de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPrefacio de santa María Virgen.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Lc 1, 48)\r\n\r\nEl Señor puso sus ojos en la humildad de su esclava. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nReanimados por el sacramento de salvación, humildemente te pedimos, Señor, que quienes celebramos con veneración la memoria de la santísima Virgen María, Madre de Dios, merezcamos experimentar continuamente el fruto de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

SÁBADO 22

\r\n\r\nSantos: Cecilia de Roma; mártir; Pedro Esqueda Ramírez, mártir. Filemón de Roma, mártir. Beato Salvador Lílli y compañeros, mártires.\r\n\r\nVísperas I del domingo: Todo propio. Tomo IV: p. 572. Para los fieles: p. 425. Edición popular: p. 488. Memoria (Rojo)\r\n\r\nEL TIEMPO DE LA PROFECÍA\r\n\r\nAp 11,4-12; Lc 20,27-40\r\n\r\nDe forma velada como suele ocurrir a lo largo de todo el libro se nos presenta a dos figuras proféticas, que realizarán su misión con autoridad y en medio de una gran oposición. La oposición de los poderes mundanos será tan intensa que terminarán dando muerte a estos profetas. La multitud se alegrará de su muerte, porque les resultaban incómodas e insoportables sus palabras. Estos dos profetas no son dos personas concretas, sino que representan la función testimonial y profética de toda la comunidad cristiana. Nos los presentan como una pareja, conforme a la idea de que solo es válido el testimonio de dos personas. El desenlace final lo conocemos: Dios no se olvidará de los suyos, en su momento reivindicará a los cristianos que testimoniaron y profetizaron en su nombre. El alegato que sostienen los saduceos con el Señor Jesús gira en torno de la esperanza. Las expectativas del creyente no quedan cumplidas en esta vida, Dios nos acogerá en la plenitud de su vida y no sufriremos carencia ninguna.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA\r\n\r\nDichosa aquella virgen que, negándose a sí misma y tomando su cruz, sigue al Señor, esposo de las vírgenes y príncipe de los mártires.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, que nos alegras cada año con la celebración de santa Cecilia, te suplicamos que, lo que devotamente se nos ha transmitido sobre ella, nos sirva de ejemplo para imitarla, y proclamemos las maravillas de Cristo, tu Hijo, reflejadas en la vida de tus santos. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nEstos dos profetas habían sido el azote de los habitantes de la tierra.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 11, 4-12\r\n\r\nYo, Juan, oí que me decían: “Aquí están mis dos testigos. Son los dos olivos y los dos candelabros, que están ante el Señor de la tierra. Si alguno quiere hacerles daño, su boca echará fuego que devorará a sus enemigos; así, el que intente hacerles daño, morirá sin remedio.\r\n\r\nEllos tienen poder de cerrar el cielo para que no llueva mientras dure su misión profética; tienen poder para convertir el agua en sangre y para castigar la tierra con toda clase de plagas, cuantas veces quieran.\r\n\r\nPero, cuando hayan terminado su misión, la bestia que sube del mar les hará la guerra, los vencerá y los matará. Sus cadáveres quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad, donde fue crucificado su Señor, y que simbólicamente se llama Sodoma o Egipto.\r\n\r\nDurante tres días y medio, gentes de todos los pueblos y razas, de todas las lenguas y naciones contemplarán sus cadáveres, pues no permitirán que los sepulten. Los habitantes de la tierra se alegrarán y regocijarán por su muerte y se enviarán regalos los unos a los otros, porque estos dos profetas habían sido el azote de ellos.\r\n\r\nPero después de los tres días y medio, un espíritu de vida, enviado por Dios, entrará en ellos: se pondrán de pie y todos los que los estén viendo se llenarán de espanto. Oirán entonces una potente voz, que les dirá desde el cielo: ‘Suban acá’. Y subirán al cielo en una nube, a la vista de sus enemigos”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 143 R/. Bendito sea el Señor, mi fortaleza.\r\n\r\nBendito sea el Señor, mi roca firme; él adiestró mis manos y mis dedos para luchar en lides. R/.\r\n\r\nÉl es mi amigo fiel, mi fortaleza, mi seguro escondite, escudo en que me amparo, el que los pueblos a mis plantas rinde. R/.\r\n\r\nAl compás de mi cítara, nuevos cantos, Señor, he de decirte, pues tú das a los reyes la victoria y salvas a David, tu siervo humilde. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Cfr. 2 Tm 1, 10) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nJesucristo, nuestro Salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nDios no es Dios de muertos, sino de vivos.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 20, 27-40\r\n\r\nEn aquel tiempo, se acercaron a Jesús algunos saduceos. Como los saduceos niegan la resurrección de los muertos, le preguntaron:\r\n\r\n“Maestro, Moisés nos dejó escrito que si alguno tiene un hermano casado que muere sin haber tenido hijos, se case con la viuda para dar descendencia a su hermano. Hubo una vez siete hermanos, el mayor de los cuales se casó y murió sin dejar hijos. El segundo, el tercero y los demás, hasta el séptimo, tomaron por esposa a la viuda y todos murieron sin dejar sucesión. Por fin murió también la viuda. Ahora bien, cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será esposa la mujer, pues los siete estuvieron casados con ella?”.\r\n\r\nJesús les dijo: “En esta vida, hombres y mujeres se casan, pero en la vida futura, los que sean juzgados dignos de ella y de la resurrección de los muertos, no se casarán ni podrán ya morir, porque serán como los ángeles e hijos de Dios, pues Él los habrá resucitado.\r\n\r\nY que los muertos resucitan, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para El todos viven”.\r\n\r\nEntonces, unos escribas le dijeron: “Maestro, has hablado bien”. Y a partir de ese momento ya no se atrevieron a preguntarle nada. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nTe pedimos, Señor, que los dones que te presentamos en la celebración de santa Cecilia, por tu gracia, te sean agradables, así como te fue grato el combate de su martirio. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 7, 17)\r\n\r\nEl Cordero, que está en el trono, los conducirá a las fuentes del agua de la vida.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nSeñor Dios, que coronaste entre los santos a la bienaventurada Cecilia por la doble victoria de su virginidad y de su martirio, concédenos, por la eficacia de este sacramento, que, venciendo valerosamente todo mal, consigamos la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

DOMINGO 23

\r\n\r\nNUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO\r\n\r\nSantos: Beato Miguel Agustín Pro Juárez, mártir. San Clemente I de Roma, Papa. Solemnidad (Blanco)\r\n\r\nOVEJAS Y MACHOS CABRÍOS\r\n\r\nEz 34, 11-12. 15-17; 1 Co 15, 20-26. 28; Mt 25, 31-46\r\n\r\nLa narración que nos comparte el profeta Ezequiel es retomada directamente por el Señor Jesús en el Evangelio de san Mateo. Ezequiel exhibe una situación decadente, donde los fuertes (machos cabríos en la lógica de la narración) tratan a su antojo a los débiles (ovejas flacas). La imagen apunta a las relaciones abusivas y asimétricas que establecemos y padecemos en las instituciones humanas, centradas en el predominio de la fuerza sobre la razón, y del poder sobre el diálogo. En la historia prevalece de forma descarada o diplomática “la ley de la selva”; los verdugos pisotean a sus víctimas sin que prevalezcan la justicia y el derecho. Quienes no se adhieren a ese desorden, son presentados en el Evangelio de san Mateo como las personas compasivas que alimentaron al hambriento, vistieron al desnudo y visitaron al forastero. No consiguieron revertir la dinámica de la violencia institucionalizada, pero al menos, curaron las heridas de las personas que la padecían.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Ap 5, 12; 1, 6)\r\n\r\nDigno es el Cordero que fue inmolado, de recibir el poder y la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. A él la gloria y el imperio por los siglos de los siglos.\r\n\r\nSe dice Gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios todopoderoso y eterno, que quisiste fundamentar todas las cosas en tu Hijo muy amado, Rey del universo, concede, benigno, que toda la creación, liberada de la esclavitud del pecado, sirva a tu majestad y te alabe eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nYo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos.\r\n\r\nDel libro del profeta Ezequiel: 34, 11-12. 15-17\r\n\r\nEsto dice el Señor Dios: “Yo mismo iré a buscar a mis ovejas y velaré por ellas. Así como un pastor vela por su rebaño cuando las ovejas se encuentran dispersas, así velaré yo por mis ovejas e iré por ellas a todos los lugares por donde se dispersaron un día de niebla y oscuridad.\r\n\r\nYo mismo apacentaré a mis ovejas, yo mismo las haré reposar, dice el Señor Dios. Buscaré a la oveja perdida y haré volver a la descarriada; curaré a la herida, robusteceré a la débil, y a la que está gorda y fuerte, la cuidaré. Yo las apacentaré con justicia.\r\n\r\nEn cuanto a ti, rebaño mío, he aquí que yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 22 R/. El Señor es mi pastor, nada me faltará.\r\n\r\nEl Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes praderas me hace reposar y hacia fuentes tranquilas me conduce para reparar mis fuerzas. R/.\r\n\r\nTú mismo me preparas la mesa, a despecho de mis adversarios; me unges la cabeza con perfume y llenas mi copa hasta los bordes. R/.\r\n\r\nTu bondad y tu misericordia me acompañarán todos los días de mi vida; y viviré en la casa del Señor por años sin término. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nCristo le entregará el Reino a su Padre para que Dios sea todo en todas las cosas.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 15, 20-26. 28\r\n\r\nHermanos: Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección de los muertos.\r\n\r\nEn efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de Cristo.\r\n\r\nEnseguida será la consumación, cuando, después de haber aniquilado todos los poderes del mal, Cristo entregue el Reino a su Padre. Porque él tiene que reinar hasta que el Padre ponga bajo sus pies a todos sus enemigos. El último de los enemigos en ser aniquilado, será la muerte. Al final, cuando todo se le haya sometido, Cristo mismo se someterá al Padre, y así Dios será todo en todas las cosas. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Mc 11, 9.10) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\n¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega, el reino de nuestro padre David! R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nSe sentará en su trono de gloria y apartará a los unos de los otros.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Mateo: 25, 31-46\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando venga el Hijo del hombre, rodeado de su gloria, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria. Entonces serán congregadas ante él todas las naciones, y él apartará a los unos de los otros, como aparta el pastor a las ovejas de los cabritos, y pondrá a las ovejas a su derecha y a los cabritos a su izquierda.\r\n\r\nEntonces dirá el rey a los de su derecha: ‘Vengan, benditos de mi Padre; tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme’. Los justos le contestarán entonces: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?’. Y el rey les dirá: ‘Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron’. Entonces dirá también a los de la izquierda: ‘Apártense de mí, malditos; vayan al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles; porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber, era forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron, enfermo y encarcelado y no me visitaron’.\r\n\r\nEntonces ellos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de forastero o desnudo, enfermo o encarcelado y no te asistimos?’. Y él les replicará: ‘Yo les aseguro que, cuando no lo hicieron con uno de aquellos más insignificantes, tampoco lo hicieron conmigo’. Entonces irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nPLEGARIA UNIVERSAL\r\n\r\nDirijamos ahora nuestras peticiones a Dios nuestro Padre, para que su Reino esté cada vez más presente en nuestro mundo.\r\n\r\nDespués de cada petición diremos: Venga a nosotros tu Reino.\r\n\r\nPor nuestra Iglesia. Que dé siempre testimonio de esperanza, de espíritu de concordia, de servicio a los pobres. Oremos.\r\n\r\nPor nuestro obispo, por los sacerdotes y diáconos, por los religiosos y religiosas. Que con su vida y su palabra sean estímulo de nuevas vocaciones al servicio de la Iglesia. Oremos.\r\n\r\nPor los gobernantes de nuestro país. Que trabajen cada día y así avancemos por los caminos de la justicia, la solidaridad, la paz y el amor. Oremos.\r\n\r\nPor los más necesitados, por los que pasan hambre o sed, por los forasteros, los enfermos, los presos. Que puedan experimentar el amor de Dios a través nuestro. Oremos.\r\n\r\nPor todos nosotros. Que la Eucaristía que celebramos nos ayude a vivir cada día más unidos a Jesucristo, nuestro Rey y Señor. Oremos.\r\n\r\nEscucha, Padre, nuestras oraciones, y danos tu gracia, para que se vaya abriendo paso entre nosotros tu Reino de paz, justicia y amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAl ofrecerte, Señor, el sacrificio de la reconciliación humana, te suplicamos humildemente que tu Hijo conceda a todos los pueblos los dones de la unidad y de la paz. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n\r\nPREFACIO\r\n\r\nEn verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.\r\n\r\nPorque has ungido con el óleo de la alegría, a tu Hijo único, nuestro Señor Jesucristo, como Sacerdote eterno y Rey del universo, para que, ofreciéndose a sí mismo como víctima perfecta y pacificadora en el altar de la cruz, consumara el misterio de la redención humana; y, sometiendo a su poder la creación entera, entregara a tu majestad infinita un Reino eterno y universal: Reino de la verdad y de la vida, Reino de la santidad y de la gracia, Reino de la justicia, del amor y de la paz.\r\n\r\nPor eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los coros celestiales, cantamos sin cesar el himno de tu gloria: Santo, Santo, Santo…\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 28, 10-11)\r\n\r\nEn su trono reinará el Señor para siempre y le dará a su pueblo la bendición de la paz.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nHabiendo recibido, Señor, el alimento de vida eterna, te rogamos que quienes nos gloriamos de obedecer los mandamientos de Jesucristo, Rey del universo, podamos vivir eternamente con él en el reino de los cielos. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n\r\nUNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- El claroscuro que nos presenta el Evangelio es razonable: las personas podemos asemejarnos a la categoría de la gente sensible y solidaria que supo hacer suyo el dolor y las necesidades de sus hermanos o a la opuesta, la de la gente pragmática que vivió mirándose al ombligo, es decir, pendiente solamente de sus propias preocupaciones e intereses. Cuando unos y otros comparecen ante Jesús resucitado, parecen desconocer la trascendencia de sus acciones terrenales. Ni los bienaventurados recuerdan haber favorecido a Jesús, ni tampoco los desventurados. Unos y otros recibirán una clave de lectura de la historia que descifrará todo el enredo: quien administra su tiempo y sus bienes de manera sensata, sabe compartirlos con los necesitados, que son el sacramento viviente del Señor Jesús. No se trata solamente de repartir lo que sobra, sino de acortar la brecha que separa a los hartos de los menesterosos.\r\n

LUNES 24

\r\n\r\nSantos: Andrés Dung Lac y compañeros, mártires; Flora y María de Córdoba, mártires. Beato Mateo Álvarez, mártir. Memoria (Rojo).\r\n\r\nLOS QUE SIGUEN AL CORDERO\r\n\r\nAp 14, 1-3. 4-5; Lc 21, 1-4\r\n\r\nLa cifra simbólica de los 144 mil es de sobra conocida. No es una cifra aritmética ni limitada. Es un número simbólico que incluye a una multitud de creyentes del Antiguo y el Nuevo Israel. Los rasgos comunes que hermanan a estos mártires marcados con una serial, es que no se dejaron contaminar por las prácticas idolátricas, no fueron cómplices de la injusticia y la mentira. Sufrieron persecución y muerte porque los malvados no soportaban la menor muestra de oposición a su despotismo. Este relato no es ficción, sino una historia que se vivió en el siglo I y que se sigue viviendo en nuestro tiempo. No son pocas las poblaciones donde los ciudadanos que no se pliegan dócilmente a los dictados de los criminales son silenciados. De alguna manera esas personas, son como la viuda que el Señor Jesús elogia en el Evangelio. No solamente entregan las pocas monedas de que disponen, sino que arriesgan su vida para ser fieles al Señor Jesús y a su conciencia. Son los que hoy viven y siguen al Cordero.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ga 6, 14; cfr. 1 Co 1, 18)\r\n\r\nSólo nos gloriaremos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo. El mensaje de la cruz es fuerza de Dios para nosotros, que hemos sido salvados.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios nuestro, fuente y origen de toda paternidad, que hiciste que los santos mártires Andrés Dung-Lac y compañeros fueran fieles a la Cruz de tu Hijo hasta derramar su sangre, concédenos, por su intercesión, que, propagando tu amor entre los hermanos, podamos llamarnos y ser en verdad hijos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nLlevaban grabado en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 14, 1-3. 4-5\r\n\r\nYo, Juan, tuve otra visión: Vi al Cordero, en pie sobre el monte Sión y con él, ciento cuarenta y cuatro mil personas, que llevaban grabado en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre. Y oí un ruido que venía del cielo, parecido al estruendo del mar y al estampido de un trueno poderoso; el ruido que oía era como el de un gran coro acompañado de arpas. Cantaban un cántico nuevo ante el trono, ante los cuatro seres vivientes y los ancianos.\r\n\r\nY nadie podía cantar el cántico, fuera de los ciento cuarenta y cuatro mil, que habían sido rescatados de la tierra. Éstos son los que acompañan al Cordero a donde quiera que va; éstos son los que han sido rescatados de entre los hombres, las primicias para Dios y para el Cordero; en la boca de ellos no hubo mentira y son irreprochables ante Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 23 R/. Dichosos los limpios de corazón.\r\n\r\nDel Señor es la tierra y lo que ella tiene, el orbe todo y los que en él habitan, pues él lo edificó sobre los mares, él fue quien lo asentó sobre los ríos. R/.\r\n\r\n¿Quién subirá hasta el monte del Señor? ¿Quién podrá entrar en su recinto santo? El de corazón limpio y manos puras y que no jura en falso. R/.\r\n\r\nEse obtendrá la bendición de Dios, y Dios, su salvador, le hará justicia. Ésta es la clase de hombres que te buscan y vienen ante ti, Dios de Jacob. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Mt 24, 42. 44) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nEstén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nVio a una viuda pobre que echaba dos moneditas.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 1-4\r\n\r\nEn aquel tiempo, levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que echaban sus donativos en las alcancías del templo. Vio también a una viuda pobre, que echaba allí dos moneditas, y dijo: “Yo les aseguro que esa pobre viuda ha dado más que todos. Porque éstos dan a Dios de lo que les sobra; pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nRecibe, Padre santo, los dones que te presentamos al venerar la pasión de tus santos mártires, y concédenos que, en medio de las adversidades de esta vida, permanezcamos siempre fieles a ti y nos convirtamos en ofrenda agradable a tus ojos. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Mt 5, lo)\r\n\r\nDichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nAlimentados con el mismo y único pan, en la conmemoración de tus santos mártires, te suplicamos, Señor, que permanezcamos unidos en tu amor y alcancemos la recompensa eterna, prometida a los que perseveran hasta el fin. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MARTES 25

\r\n\r\nSantos: Catalina de Alejandría, mártir; Erasmo de Antioquía, mártir. Beata Isabel de Reute, reclusa. Feria (Verde)\r\n\r\nSIEGA Y VENDIMIA\r\n\r\nAp 14, 14-19; Lc 21, 5-11\r\n\r\nLas imágenes de la siega y la vendimia son presentadas de forma hiperbólica, puesto que corre un reguero de sangre que sube más de un metro —hasta la boca de los caballos— en un espacio de trescientos kilómetros. Esa aparente carnicería o genocidio diríamos hoy, es la manera de afirmar que en su debido momento los artífices de la maldad y la violencia recibirán su merecido. Dios no puede ser comparsa ni cómplice de tanta violencia. Dios está “enfurecido”, porque la prepotencia con la cual han pisoteado a los débiles, es una afrenta contra su Creador. El discurso apocalíptico del Evangelio de san Lucas pretende alentar a los cristianos perseguidos a la perseverancia. La última palabra será pronunciada por el Señor glorioso, que hará justicia y dará su merecido a justos y malvados. Si esa esperanza no se cumple, los cristianos fieles, diría san Pablo, serán los más desgraciados de los hombres.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 53, 6. 8)\r\n\r\nEl Señor es mi auxilio y el único apoyo en mi vida. Te ofreceré de corazón un sacrificio y daré gracias a tu nombre, Señor, porque eres bueno.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSé propicio, Señor, con tus siervos y multiplica, bondadoso, sobre ellos los dones de tu gracia, para que, fervorosos en la fe, la esperanza y la caridad, perseveren siempre fieles en el cumplimiento de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nEl tiempo de la cosecha ha llegado ya; la mies de la tierra está madura.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 14, 14-19\r\n\r\nYo, Juan, tuve otra visión: Vi una nube blanca y en ella a alguien que parecía un ser humano, con una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano. Entonces un ángel salió del templo y le gritó con potente voz al que estaba sentado en la nube: “Empuña la hoz y ponte a segar; el tiempo de la cosecha ha llegado ya; la mies de la tierra está madura”. El que estaba sentado en la nube pasó su hoz sobre la tierra y recogió la cosecha de la tierra\r\n\r\nSalió otro ángel del templo celestial, también él con una afilada hoz en su mano. Y salió del templo otro más, el ángel que tiene poder sobre el fuego, y le gritó con potente voz al que tenía la hoz afilada: “Empuña tu hoz afilada y corta los racimos de la viña de la tierra, porque sus uvas ya están maduras”.\r\n\r\nEl ángel acercó su hoz a la tierra, cosechó la viña de la tierra y echó los racimos en el gran lagar de la cólera de Dios. Pisaron las uvas en el lagar, fuera de la ciudad, y del lagar corrió tanta sangre, que subió hasta los frenos de los caballos, en una extensión de unos trescientos kilómetros. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 95 R/. Que todo se alegre ante el Señor.\r\n\r\n“Reina el Señor”, digamos a los pueblos. Él afianzó con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R/.\r\n\r\nAlégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino; salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R/.\r\n\r\nRegocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Ap 2, 10) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nSé fiel hasta la muerte y te daré como premio la vida, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nNo quedará piedra sobre piedra.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 5-11\r\n\r\nEn aquel tiempo, como algunos ponderaban la solidez de la construcción del templo y la belleza de las ofrendas votivas que lo adornaban, Jesús dijo: “Días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra de todo esto que están admirando; todo será destruido”.\r\n\r\nEntonces le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo va a ocurrir esto y cuál será la señal de que ya está a punto de suceder?”.\r\n\r\nÉl les respondió: “Cuídense de que nadie los engañe, porque muchos vendrán usurpando mi nombre y dirán: ‘Yo soy el Mesías. El tiempo ha llegado’. Pero no les hagan caso. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones, que no los domine el pánico, porque eso tiene que acontecer, pero todavía no es el fin”.\r\n\r\nLuego les dijo: “Se levantará una nación contra otra y un reino contra otro. En diferentes lugares habrá grandes terremotos, epidemias y hambre, y aparecerán en el cielo señales prodigiosas y terribles”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nDios nuestro, que con la perfección de un único sacrificio pusiste fin a la diversidad de sacrificios de la antigua ley, recibe las ofrendas de tus fieles, y santifícalas como bendijiste la ofrenda de Abel, para que aquello que cada uno te ofrece en honor de tu gloria, sea de provecho para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Ap 3, 20)\r\n\r\nMiren que estoy a la puerta y llamo, dice el Señor: Si alguien oye mi voz y me abre, entraré en su casa y cenaremos juntos.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nSeñor, muéstrate benigno con tu pueblo, y ya que te dignaste alimentarlo con los misterios celestiales, hazlo pasar de su antigua condición de pecado a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

MIÉRCOLES 26

\r\n\r\nSantos: Conrado de Constanza, obispo; Leonardo de Puerto Mauricio, presbítero. Beata Delfina de Signe, viuda. Feria (Verde)\r\n\r\nLOS QUE VENCIERON A LA FIERA\r\n\r\nAp 15, 1-4, Lc 21, 12-19\r\n\r\nEl retrato triunfal que nos pinta el autor del Apocalipsis no es desmedido. Los primeros cristianos habían conocido momentos de gran oposición violenta, tanto en la época de Nerón como en la de Domiciano. Los cristianos que sufrieron la cárcel, el destierro, la privación de sus bienes y de su vida fueron numerosos. Sus padecimientos no eran inventados ni fueron exagerados de forma imaginaria. Era una prueba y un sufrimiento real. El cese de esas contrariedades era celebrado porque era la forma de documentar que el Señorío de Dios no era una ilusión vana. Si nos presentan como ejemplar el comportamiento de estos hombres y mujeres que se mantuvieron de pie, es porque muchos otros “cayeron” y se plegaron a las presiones de la fiera, que trataba de cooptar y chantajear a los cristianos de espíritu más débil. La constancia de que habla el Señor Jesús en el Evangelio no era algo sencillo de alcanzar.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 22, 4)\r\n\r\nAunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú estás conmigo, Señor y Dios mío, tu vara y tu cayado me dan seguridad.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, que nos creaste a tu imagen y quisiste que tu Hijo padeciera la muerte por nosotros, concédenos permanecer siempre vigilantes en la oración, para que merezcamos salir de este mundo sin mancha de pecado y descansar llenos de gozo en el seno de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nCantaban el cántico de Moisés y el cántico del Cordero.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 15, 1-4\r\n\r\nYo, Juan, tuve una visión: Vi en el cielo otra gran señal maravillosa: Eran siete ángeles, portadores de las últimas siete plagas, con las cuales Dios pondrá fin a su cólera. Vi también una especie de mar de cristal, mezclado con fuego; y los vencedores de la bestia, de su estatua y del número simbólico de su nombre, estaban de pie junto al mar de cristal, con las cítaras que Dios les había dado, y cantaban el cántico de Moisés, el siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo:\r\n\r\n“Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios todopoderoso; justo y verdadero tu proceder, rey de las naciones. ¿Quién no te respetará, Señor? ¿Quién no te alabará? Ya que sólo tú eres santo, y todas las naciones vendrán a adorarte, porque tus justas sentencias han quedado patentes”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 97 R/. Señor, tus obras son maravillosas.\r\n\r\nCantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.\r\n\r\nEl Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.\r\n\r\nAlégrese el mar y el mundo submarino, el orbe y todos los que en él habitan. Que los ríos estallen en aplausos y las montañas salten de alegría. R/.\r\n\r\nRegocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Ap 2, l0) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nSé fiel hasta la muerte y te daré como premio la vida, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nTodos los odiarán a ustedes por causa mía. Sin embargo, ni un cabello de su cabeza perecerá.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 12-19\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Los perseguirán y los apresarán, los llevarán a los tribunales y a la cárcel, y los harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Con esto ustedes darán testimonio de mí.\r\n\r\nGrábense bien que no tienen que preparar de antemano su defensa, porque yo les daré palabras sabias, a las que no podrá resistir ni contradecir ningún adversario de ustedes.\r\n\r\nLos traicionarán hasta sus propios padres, hermanos, parientes y amigos. Matarán a algunos de ustedes, y todos los odiarán por causa mía. Sin embargo, ni un cabello de su cabeza perecerá. Si se mantienen firmes, conseguirán la vida”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nAsí como venciste nuestra muerte, Señor, con la muerte de tu Unigénito, así también concédenos, por la eficacia de este sacramento, que, obedeciendo a tu voluntad hasta la muerte, salgamos de este mundo llenos de paz y de confianza, hechos partícipes de su gloriosa resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Lc 21, 36)\r\n\r\nVelen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan comparecer seguros ante el Hijo del hombre.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nHabiendo recibido por estos misterios la prenda de la inmortalidad, te pedimos, Señor, que el auxilio de tu amor nos ayude en el momento de nuestra muerte, y que, venciendo las tentaciones del enemigo, seamos acogidos en el seno de tu eterna gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

JUEVES 27

\r\n\r\nNuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Santos\r\n\r\nSantos: Virgilio de Salzburgo, obispo; Máximo de Rietz, obispo. Feria (Verde)\r\n\r\nLA GRAN CIUDAD CORRUPTORA\r\n\r\nAp 18, 1-2. 21-23; 19, 1-3. 9; Lc 21, 20-28\r\n\r\nEl lenguaje cifrado y el estilo velado del autor del Apocalipsis no nos impiden darnos cuenta de cuál es la gran ciudad que ha caído. Babilonia, la gran prostituta asentada sobre siete colinas, no deja pie a equívocos, se trata de Roma, sede del comercio imperial, del enriquecimiento ilícito y la opresión contra los profetas y consagrados. Este fragmento es en realidad una elegía burlesca que celebra el fin de la ciudad opresora. La esperanza cristiana, que no la venganza, logrará consumarse, porque Dios es el Señor de la historia y no los imperios que parecen serlo. En el Evangelio de san Lucas estamos todavía en otro contexto, el tiempo de los paganos no ha concluido y todavía despliegan su poder para sitiar a Jerusalén. Es el tiempo histórico de la prueba que sorprenderá a los que vivan enajenados y distraídos. El Apocalipsis no se regodea en la humillación de los perseguidores, sino en la reivindicación de los mártires que permanecieron fieles a su Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 77, 23-25)\r\n\r\nAbrió Dios las compuertas del cielo e hizo llover sobre ellos el maná para que lo comieran; les dio un trigo celeste, y el hombre comió pan de ángeles.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, que llevaste a cabo la obra de la redención humana por el misterio pascual de tu Unigénito, concede, benigno, que quienes anunciamos llenos de fe por medio de los signos sacramentales, su muerte y resurrección, experimentemos un continuo aumento de tu salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nCayó Babilonia, la grande.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 18, 1-2. 21-23; 19, 1-3. 9\r\n\r\nYo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo. Su poder era inmenso y con resplandor iluminó la tierra. Gritó con voz potente y dijo: “Ha caído ya la gran Babilonia y ha quedado convertida en morada de demonios, en guarida de toda clase de espíritus impuros, en escondrijo de aves inmundas y repugnantes”.\r\n\r\nOtro ángel poderoso levantó una piedra del tamaño de una rueda de molino y la arrojó al mar, diciendo:\r\n\r\n“Con esta misma violencia será arrojada Babilonia, la gran ciudad, y desaparecerá para siempre. Ya no se volverán a escuchar en ti ni cantos, ni cítaras, ni flautas, ni trompetas. Ya no habrá jamás en ti artesanos de ningún oficio, ni se escuchará más el ruido de la piedra de molino; ya no brillarán en ti las luces de las lámparas ni volverá a escucharse en ti el bullicio de las bodas. Esto sucederá porque tus comerciantes llegaron a dominar la tierra y tú, con tus brujerías, sedujiste a todas las naciones”. Después de esto oí algo así como una inmensa multitud que cantaba en el cielo:\r\n\r\n“¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, porque sus sentencias son legítimas y justas. Él ha condenado a la gran prostituta, que corrompía a la tierra con su fornicación y le ha pedido cuentas de la sangre de sus siervos”.\r\n\r\nY por segunda vez todos cantaron: “¡Aleluya! El humo del incendio de la gran ciudad se eleva por los siglos de los siglos”. Entonces un ángel me dijo: “Escribe: ‘Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero’ “. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 99 R/. Dichosos los invitados al banquete del Señor.\r\n\r\nAlabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.\r\n\r\nReconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.\r\n\r\nEntremos por sus puertas dando gracias, crucemos por sus atrios entre himnos, alabando al Señor y bendiciéndolo. R/.\r\n\r\nPorque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Lc 21, 28) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nEstén atentos y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nJerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo señalado por Dios.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 20-28\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando vean a Jerusalén sitiada por un ejército, sepan que se aproxima su destrucción. Entonces, los que estén en Judea, que huyan a los montes; los que estén en la ciudad, que se alejen de ella; los que estén en el campo, que no vuelvan a la ciudad; porque esos días serán de castigo para que se cumpla todo lo que está escrito.\r\n\r\n¡Pobres de las que estén embarazadas y de las que estén criando en aquellos días! Porque vendrá una gran calamidad sobre el país y el castigo de Dios se descargará contra este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que se cumpla el plazo que Dios les ha señalado.\r\n\r\nHabrá señales prodigiosas en el sol, en la luna y en las estrellas. En la tierra, las naciones se llenarán de angustia y de miedo por el estruendo de las olas del mar; la gente se morirá de terror y de angustiosa espera por las cosas que vendrán sobre el mundo, pues hasta las estrellas se bambolearán. Entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube, con gran poder y majestad. Cuando estas cosas comiencen a suceder, pongan atención y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nSeñor, al celebrar el memorial de nuestra salvación, imploramos humildemente tu clemencia, a fin de que este sacramento de amor sea para nosotros signo de unidad y vínculo de caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 6, 51-52)\r\n\r\nYo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor. El que coma de este pan vivirá eternamente. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne, para que el mundo tenga vida.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nDios nuestro, que la participación en este banquete celestial nos santifique, de modo que, por la recepción del Cuerpo y la Sangre de Cristo, se estreche entre nosotros la unión fraterna. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.\r\n

VIERNES 28

\r\n\r\nSantos: Esteban “el Joven”, abad; Catalina Labouré, religiosa; Jácome de la Marca, presbítero. Feria (Verde)\r\n\r\nLA IMPOTENCIA DEL MAL\r\n\r\nAp 20, 1-4. 11-21, 2; Lc 21, 29-33\r\n\r\nLas noticias esperanzadoras que nos comunican tanto el Evangelio de san Lucas como el Apocalipsis, no son una “tomadura de pelo”, ni un falso consuelo. El Señor Jesús habla con solemnidad acerca de la veracidad de su discurso: “mis palabras no pasarán”, es decir, no quedarán desmentidas, puesto que se cumplirán. El famoso pasaje del capítulo veinte del Apocalipsis ha sido conocido como el germen del milenarismo, es decir de una interpretación literal, que imaginaba que el cristianismo conocería un milenio de plenitud en la historia y que posteriormente se desataría la virulencia de Satanás. La interpretación prevaleciente en la tradición católica actual interpreta de forma simbólica esta cifra y la considera como un periodo de paz y fidelidad no identificado con un período histórico en particular. En el fondo, esa imagen del dragón encadenado es la afirmación del triunfo de Jesús y la reducción de Satanás a la impotencia.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Ga 6, 14)\r\n\r\nQue nuestro único orgullo sea la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, porque en Él tenemos la salvación, la vida y la resurrección, y por Él hemos sido salvados y redimidos.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nSeñor Dios, que quisiste que tu Unigénito sufriera la cruz para salvar al género humano, concédenos que quienes conocimos su misterio en la tierra, merezcamos alcanzar en el cielo el premio de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nLos muertos fueron juzgados conforme a sus obras. – Vi que descendía del cielo la nueva Jerusalén.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 20, 1-4. 11-21, 2\r\n\r\nYo, Juan, vi un ángel que bajaba del cielo, con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. El ángel sujetó al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo o Satanás, y lo encadenó durante mil años. Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello, para que ya no pudiera engañar a los pueblos hasta que pasaran mil años. Después de esto, es necesario que lo suelten un poco de tiempo.\r\n\r\nVi también unos tronos, donde se sentaron los encargados de juzgar. Vi, además, vivos a los que habían sido sacrificados por dar testimonio de Jesús y proclamar la palabra de Dios, y a todos los que no adoraron a la bestia ni a su estatua, y no se dejaron poner su marca en la frente ni en la mano. Estos revivieron y reinaron con Cristo durante mil años.\r\n\r\nVi después un trono brillante y magnífico, y al que estaba sentado en él. El cielo y la tierra desaparecieron de su presencia sin dejar rastro. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Fueron abiertos unos libros y también el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados conforme a sus obras, que estaban escritas en esos libros.\r\n\r\nEl mar devolvió sus muertos; la muerte y el abismo devolvieron los muertos que guardaban en su seno. Cada uno fue juzgado según sus obras. La muerte y el abismo fueron arrojados al lago de fuego; este lago es la muerte definitiva. Y a todo el que no estaba escrito en el libro de la vida lo arrojaron al lago de fuego.\r\n\r\nLuego vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar ya no existía. También vi que descendía del cielo, desde donde está Dios, la ciudad santa, la nueva Jerusalén, engalanada como una novia que va a desposarse con su prometido. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 83 R/. Dichosos los que viven en tu casa.\r\n\r\nAnhelando los atrios del Señor se consume mi alma. Todo mi ser de gozo se estremece y el Dios vivo es la causa. R/.\r\n\r\nHasta el gorrión encuentra casa y la golondrina un lugar para su nido, cerca de tus altares, Señor de los ejércitos, Dios mío. R/.\r\n\r\nDichosos los que viven en tu casa, te alabarán para siempre; dichosos los que encuentran en ti su fuerza, pues caminarán cada vez con más vigor. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Lc 21, 28) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nEstén atentos y levanten la cabeza, porque se acerca la hora de su liberación, dice el Señor. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nCuando vean que sucede esto, sepan que el Reino de Dios está cerca.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 29-33\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos esta comparación: “Fíjense en la higuera y en los demás árboles. Cuando ven que empiezan a dar fruto, saben que ya está cerca el verano. Así también, cuando vean que suceden las cosas que les he dicho, sepan que el Reino de Dios está cerca. Yo les aseguro que antes de que esta generación muera, todo esto se cumplirá. Podrán dejar de existir el cielo y la tierra, pero mis palabras no dejarán de cumplirse”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nTe rogamos, Señor, que este sacrificio, que en el altar de la cruz borró el pecado del mundo entero, nos purifique de todas nuestras ofensas. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Jn 12, 32)\r\n\r\nCuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nSeñor nuestro, Jesucristo, fortalecidos con este alimento santo, te pedimos que conduzcas a la gloria de tu resurrección a quienes redimiste por el madero vivificante de la Cruz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.\r\n

SÁBADO 29

\r\n\r\nSantos: Saturnino de Tolosa, mártir; Francisco Antonio Fasani, presbítero. Beata María Magdalena de la Encarnación, fundadora.\r\n\r\nVísperas I del domingo: 1 a semana del Salterio (Empieza el uso de la Liturgia de las Horas vol. I) Tomo I: pp. 13 y 410. Para los fieles: pp. 7, 8 y 772. Edición popular: pp. 3, 7 y 575. Feria (Verde)\r\n\r\nVERÁN SU ROSTRO\r\n\r\nAp 22,1-7; Lc 21,34-46\r\n\r\nLa culminación del libro del Apocalipsis se monta en las imágenes proféticas de Ezequiel. De ahí retorna la figura del río que brota del templo y que ahora irriga a un árbol de la vida, que evoca indudablemente al árbol de la vida del paraíso primordial en el Génesis. El final de los tiempos es la reconstrucción del principio. El ser humano volverá a intimar con Dios y verá su rostro sin experimentar miedo o temor alguno. En el libro del Génesis Adán y Eva se ocultan después de haber desobedecido porque temen a Dios. Comenzará “un día único”, es decir, será el mundo definitivo, que ya no tendrá fin. El creador y la criatura vivirán en armonía y los contratiempos y sobresaltos que afligían a los humanos en su condición mundana, habrán terminado. Como lo señala el final del discurso del Evangelio de san Lucas, mientras acontece todo esto, será necesario “mantenerse en pie”, es decir, fiel y dispuesto a acatar las órdenes del Señor, que dará la victoria a los suyos.\r\n\r\nMISA DE SANTA MARÍA EN SÁBADO\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Hch 1, 14)\r\n\r\nLos discípulos perseveraban unánimes en la oración junto con María, la Madre de Jesús.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nDios, Padre de misericordia, cuyo Unigénito, clavado en la cruz, proclamó como Madre nuestra a su propia Madre, María santísima, concédenos, por su cooperación amorosa, que tu Iglesia, siendo cada día más fecunda, se alegre por la santidad de sus hijos y atraiga a su seno a todas las familias de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nAhí no habrá ya noche, porque el Señor los iluminará con su luz.\r\n\r\nDel libro del Apocalipsis del apóstol san Juan: 22, 1-7\r\n\r\nEl ángel del Señor me mostró a mí, Juan, el río del agua que da la vida, reluciente como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero. En el centro de la plaza de la ciudad y en cada lado del río, crecía un árbol de la vida, que daba doce cosechas al año, una cada mes, y sus hojas sirven para dar la salud a las naciones. Ahí no habrá ya ninguna maldición. En la ciudad estará el trono de Dios y el del Cordero, y sus servidores le darán culto, lo verán cara a cara, y llevarán su nombre en la frente. Ahí no habrá ya noche ni habrá necesidad de lámparas o de sol, porque el Señor Dios los iluminará con su luz y reinarán por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLuego el ángel me dijo: “Estas palabras son verdaderas y dignas de crédito. El Señor Dios, que inspiró a los profetas, ha enviado su ángel para comunicar a sus servidores lo que tiene que suceder en breve. Ya estoy a punto de llegar. Dichoso quien le hace caso al mensaje profético contenido en este libro”. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 94 R/. Demos gracias al Señor.\r\n\r\nVengan, lancemos vivas al Señor, aclamemos al Dios que nos salva. Acerquémonos a él llenos de júbilo y démosle gracias. R/.\r\n\r\nPorque el Señor es un Dios grande, es un rey más grande que todos los dioses: en sus manos están los abismos de la tierra y son suyas las cumbres de las montañas; el mar es suyo, pues él lo hizo, y también la tierra, pues la formó con sus manos. R/.\r\n\r\nVengan, y puestos de rodillas, adoremos y bendigamos al Señor, que nos hizo, pues él es nuestro Dios y nosotros, su pueblo, él nuestro pastor y nosotros, sus ovejas. R/.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Cfr. Lc 21, 36) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nVelen y oren, para que puedan presentarse sin temor ante el Hijo del hombre. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nVelen para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Lucas: 21, 34-36\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Estén alerta, para que los vicios, la embriaguez y las preocupaciones de esta vida no entorpezcan su mente y aquel día los sorprenda desprevenidos; porque caerá de repente como una trampa sobre todos los habitantes de la tierra.\r\n\r\nVelen, pues, y hagan oración continuamente, para que puedan escapar de todo lo que ha de suceder y comparecer seguros ante el Hijo del hombre”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nRecibe, Señor, nuestras ofrendas y conviértelas en sacramento de salvación, por cuya eficacia y por la intervención amorosa de la santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, nos llenemos de santo fervor y merezcamos quedar más íntimamente asociados, con ella, a la obra de la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPREFACIO\r\n\r\nEn verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, y alabarte en esta conmemoración de la Virgen María.\r\n\r\nPorque ella, al aceptar tu Palabra en su corazón inmaculado, mereció concebirla en su seno virginal y, al dar a luz a su Creador, preparó el nacimiento de la Iglesia.\r\n\r\nPorque ella, al aceptar junto a la cruz el encargo de tu amor, recibió como hijos a todos los hombres, redimidos por la sangre de Cristo.\r\n\r\nPorque ella, al unirse a las oraciones de los Apóstoles y de los discípulos, que esperaban la venida del Espíritu Santo prometido, se convirtió en el modelo de la Iglesia suplicante. Y, desde su asunción gloriosa al cielo, sigue mostrando su amor a la Iglesia peregrina, y protege sus pasos hacia la patria del cielo, hasta que venga el Señor, lleno de gloria.\r\n\r\nPor eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos sin cesar, diciendo: Santo, Santo, Santo…\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Cfr. Jn 19, 26-27)\r\n\r\nDesde la cruz, Cristo dijo al discípulo amado: He ahí a tu Madre.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nHabiendo recibido esta prenda de redención y vida, te suplicamos, Señor, que tu Iglesia, por la ayuda maternal de la santísima Virgen, instruya a todas las naciones, anunciándoles el Evangelio, y llene al mundo entero con la efusión de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n

DOMINGO 30

\r\n\r\nI DOMINGO DE ADVIENTO\r\n\r\n(Inicia nuevo año litúrgico, Ciclo B)\r\n\r\nSantos: Andrés, apóstol; Maura de Constantinopla, mártir. Beato Federico de Ratisbona, religioso.\r\n\r\nLOS MANTENDRÁ FIRMES HASTA EL FIN\r\n\r\nIs 63, 16-17.19; 64, 2-7; 1 Co 1, 3-9; Mc 13, 33-37\r\n\r\nLa lectura del profeta Isaías es una confesión de culpa y a la vez una súplica confiada y amigable. Israel se había extraviado y lo reconoce: “todos estábamos contaminado”. Los israelitas sufrieron la destrucción de la ciudad y del templo y ahora piden que Dios se comporte como lo que es en realidad: “tú Señor, eres nuestro Padre”. En la lógica del profeta hay un postulado: Dios corrige a los que ama y en su momento los perdona. Desde esa certidumbre se pueden afrontar los momentos de adversidad que sobrevengan. El Evangelio de san Marcos nos advierte que la llegada del final de los tiempos, tendrá un carácter repentino, como sin duda lo es la visita del ladrón. La recomendación insistente tanto en el Evangelio como en la Carta a los corintios es la misma: mantenerse en vela, perseverar y mantenerse firme haciendo la voluntad del Padre.\r\n\r\nANTÍFONA DE ENTRADA (Cfr. Sal 24, 1-3)\r\n\r\nA ti, Señor, levanto mi alma; Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado, que no triunfen de mí mis enemigos; pues los que esperan en ti no quedan defraudados.\r\n\r\nNo se dice Gloria.\r\n\r\nORACIÓN COLECTA\r\n\r\nConcede a tus fieles, Dios todopoderoso, el deseo de salir al encuentro de Cristo, que viene a nosotros, para que, mediante la práctica de las buenas obras, colocados un día a su derecha, merezcamos poseer el reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.\r\n\r\nLITURGIA DE LA PALABRA\r\n\r\nPRIMERA LECTURA\r\n\r\nOjalá, Señor, rasgaras los cielos y bajaras.\r\n\r\nDel libro del profeta Isaías: 63, 16-17. 19; 64, 2-7\r\n\r\nTú, Señor, eres nuestro padre y nuestro redentor; ése es tu nombre desde siempre. ¿Por qué, Señor, nos has permitido alejarnos de tus mandamientos y dejas endurecer nuestro corazón hasta el punto de no temerte? Vuélvete, por amor a tus siervos, a las tribus que son tu heredad. Ojalá rasgaras los cielos y bajaras, estremeciendo las montañas con tu presencia.\r\n\r\nDescendiste y los montes se estremecieron con tu presencia. Jamás se oyó decir, ni nadie vio jamás que otro Dios, fuera de ti, hiciera tales cosas en favor de los que esperan en él. Tú sales al encuentro del que practica alegremente la justicia y no pierde de vista tus mandamientos.\r\n\r\nEstabas airado porque nosotros pecábamos y te éramos siempre rebeldes. Todos éramos impuros y nuestra justicia era como trapo asqueroso; todos estábamos marchitos, como las hojas, y nuestras culpas nos arrebataban, como el viento. Nadie invocaba tu nombre, nadie se levantaba para refugiarse en ti, porque nos ocultabas tu rostro y nos dejabas a merced de nuestras culpas.\r\n\r\nSin embargo, Señor, tú eres nuestro padre; nosotros somos el barro y tú el alfarero; todos somos hechura de tus manos. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nSALMO RESPONSORIAL\r\n\r\nDel salmo 79 R/. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.\r\n\r\nEscúchanos, pastor de Israel; tú, que estás rodeado de querubines, manifiéstate, despierta tu poder y ven a salvarnos. R/.\r\n\r\nSeñor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos, mira tú viña y visítala; protege la cepa plantada por tu mano, el renuevo que tú mismo cultivaste. R/.\r\n\r\nQue tu diestra defienda al que elegiste, al hombre que has fortalecido. Ya no nos alejaremos de ti; consérvanos la vida y alabaremos tu poder. R/.\r\n\r\nSEGUNDA LECTURA\r\n\r\nEsperamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.\r\n\r\nDe la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 1, 3-9\r\n\r\nHermanos: Les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.\r\n\r\nContinuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con abundancia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don, ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. El los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.\r\n\r\nACLAMACIÓN (Sal 84, 8) R/. Aleluya, aleluya.\r\n\r\nMuéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. R/.\r\n\r\nEVANGELIO\r\n\r\nVelen, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa.\r\n\r\n+ Del santo Evangelio según san Marcos: 13, 33-37\r\n\r\nEn aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Velen y estén preparados, porque no saben cuándo llegará el momento. Así como un hombre que se va de viaje, deja su casa y encomienda a cada quien lo que debe hacer y encarga al portero que esté velando, así también velen ustedes, pues no saben a qué hora va a regresar el dueño de la casa: si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la madrugada. No vaya a suceder que llegue de repente y los halle durmiendo. Lo que les digo a ustedes, lo digo para todos: permanezcan alerta”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.\r\n\r\nSe dice Credo.\r\n\r\nPLEGARIA UNIVERSAL\r\n\r\nOremos a Jesús, la luz del mundo, el camino de la vida. Después de cada petición diremos: Ven, Señor Jesús.\r\n\r\nPor el Papa, los obispos y todos los ministros ordenados al servicio de la Iglesia, Pueblo de Dios. Oremos.\r\n\r\nPor las vocaciones al sacerdocio, al diaconado y a la vida religiosa. Oremos.\r\n\r\nPor todos los pueblos de la tierra, y especialmente por los que sufren a causa del hambre y de la guerra. Oremos.\r\n\r\nPor las familias rotas, por los ancianos abandonados, por los niños que no conocen el cariño de unos padres. Oremos.\r\n\r\nPor nosotros y por todos los cristianos, que queremos abrir un camino al Señor en nuestras vidas y preparar la llegada de su Reino. Oremos.\r\n\r\nVen a nosotros, Señor Jesús, para dar tu consuelo a los afligidos, tu fortaleza a los que te queremos seguir, tu luz a los que no te conocen, y un corazón nuevo a los que viven encerrados en el egoísmo. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.\r\n\r\nORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS\r\n\r\nRecibe, Señor, estos dones que te ofrecemos, tomados de los mismos bienes que nos has dado, y haz que lo que nos das en el tiempo presente para aumento de nuestra devoción, se convierta para nosotros en prenda de tu redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPrefacio I o III de Adviento.\r\n\r\nANTÍFONA DE LA COMUNIÓN (Sal 84, 13)\r\n\r\nEl Señor nos mostrará su misericordia y nuestra tierra producirá su fruto.\r\n\r\nORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN\r\n\r\nTe pedimos, Señor, que nos aprovechen los misterios en que hemos participado, mediante los cuales, mientras caminamos en medio de las cosas pasajeras, nos inclinas ya desde ahora a anhelar las realidades celestiales y a poner nuestro apoyo en las que han de durar para siempre. Por Jesucristo, nuestro Señor.\r\n\r\nPuede utilizarse la fórmula de bendición solemne.\r\n\r\nUNA REFLEXIÓN PARA NUESTRO TIEMPO.- La actitud que las personas asumamos ante el final de la historia o ante nuestro propio final depende de la forma como entendamos la muerte. Quien juzgue que es la aniquilación definitiva no asumirá una actitud serena, sino desesperada, que podrá camuflarse, como de hecho ocurre actualmente en una cultura de la alienación y el divertimento. Quien esté persuadido de que la muerte no cancela la vida personal, sino que la intensifica, podrá aceptarla con serenidad. Para los cristianos la muerte no es el final, ni el término de nuestros afanes y proyectos; antes bien, es el fin, es decir, el paso obligado que conduce a la meta, que no es otra que la vida en plenitud no sólo para los privilegiados, sino para todos los hijos de Dios. Si la existencia histórica siempre ha estado marcada por la exclusión y los privilegios, no será así en la casa del Padre, ahí habrá lugar para todos y nadie sufrirá afrenta ni marginación. Él es nuestro Padre.\r\n\r\n___________________\r\n\r\n \r\n\r\n